El titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas se presentó ayer en Tribunales y se reunió con el juez Lijo pero no presentó ninguna prueba que lo desvincule de la acusación que se le hace. Arribas fue imputado por el fiscal federal, Federico Delgado, luego de que la diputada Elisa Carrió ratificara su denuncia al juez Ariel Lijo, ante la firme sospecha de que el funcionario de Macri pudo ser uno de los beneficiados con coimas de la empresa brasilera Odebrecht.
La denuncia está dentro del marco de una investigación donde Arribas habría recibido varias transferencias bancarias desde Hong Kong a Suiza por un monto total de unos u$s 590.000 mil dólares, de uno de los condenados en Brasil por el escándalo de corrupción de Lava Jato, Leoporldo Meirelles.
Ante el juez se presentó con su abogado, quien según el acusado será el presente en el día de mañana la documentación probatoria. Arribas insiste en que existe un sólo depósito de u$s 70.000 por una operación inmobiliaria y dijo que acercará toda la documentación probatoria a la Justicia. Eso no parecería ser suficiente para el Fiscal Delgado quien pidió un amplio listado de elementos más que permitan avanzar con la investigación y determinar la responsabilidad de Arribas en el hecho, que en aquel momento se dedicaba a la compra venta de jugadores de fúlbol en Brasil.
Una de ellas es el pedido de declaración de Leopoldo Meirelles, el depositante. Otra, es la solicitud a la entidad bancaria, Credit Suisse, del detalle de transferencias realizadas en septiembre 2013 (período en cuestión), la justificación de su situación patrimonial y al mismo tiempo la realización de todo tipo de peritajes informáticos que permitan establecer o descartar alguna asociación de los depósitos a la adjudicación de la obra del soterramiento del Tren Sarmiento.
Carrió al salir del juzgado improvisó una conferencia de prensa en la que dio algunos detalles y señaló que: “esto no es para incomodar al gobierno” sino que “simplemente si hay una información que puede constituir un delito es un deber de todos ponerlo en conocimiento de la Justicia”, desmintió cualquier cuestión “personal”, insistió en que “esta coalición no protege a sus funcionarios” y por último repitió algo que viene diciendo desde hace tiempo sobre la segunda de la cartera de Inteligencia: “Madjalani, me espía”.