La luz aumenta entre 60 y 148% para residenciales a partir de mañana

El anuncio de incremento de tarifas que realizó el ministro de Energía, Juan José Aranguren es “la crónica de una muerte anunciada”, sobre todo para usuarios de bajos recursos ( a pesar de la tarifa social que se mantiene) y para PyMEs que verán muy incrementados sus costos.

En la conferencia oficial, Aranguren detalló que “el aumento del precio estacional  pasará de 320 a 400 pesos el (MWh)  en febrero y  a 640 pesos en marzo, pero señaló un atenuante :“ para evitar el enorme impacto de la factura de febrero (que es un mes de alto consumo) se desdoblará el pago”.

Varias voces se manifestaron en contra del anuncio: uno de ellos fue Héctor Polino, titular de Defensa al Consumidor, que calificó los aumentos como “injustos y excesivos” y advirtió “ que son los usuarios los que tienen que financiar las inversiones que les corresponden a las empresas para mejorar el servicio”.

Este será el primero de los dos aumentos previstos por año, en el intento de llegar a eliminar los subsidios  en un 47% cuando hoy recién están eliminados en un 28%, además de pretender la disminución del consumo y estimularla a través de un descuento de hasta el 20% para aquellos que consuman menos energía que en el 2015.

Este aumento se contradice con el intento de bajar la inflación por parte del equipo Económico e impide la reactivación anunciada estos días por la cartera de Producción que conduce de Francisco Cabrera. En primer lugar, como consecuencia directa del pago de la factura, e indirecta por el impacto en precios de alimentos, indumentaria, servicios, cuotas de colegios, clubes, etc. todas causantes de la caída del poder adquisitivo de los salarios.

 

 

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