Fernando Vilardo, el diputado porteño de Autodeterminación y Libertad, dialogó con Informe Político sobre la posibilidad de que su fuerza alcance un acuerdo electoral con el Frente de Izquierda. También se refirió a la dinámica de la Legislatura de la Ciudad.
-¿Qué expectativas existen en torno al trabajo de la Legislatura porteña este año?
-Ninguna expectativa, no solamente porque es un año electoral, sino por la dinámica que tuvo la Legislatura hasta ahora, por los proyectos que se terminaron votando, que estuvieron alineados a una política del Gobierno de la Ciudad que nos hemos opuesto permanentemente. Esto tiene que ver con la privatización del espacio público, de una política de ataque de las condiciones de vida de los porteños, de la población, con el deterioro de la salud, de la educación pero también de los ingresos. Es decir, una política alineada también a la política nacional. Ahora, en cuanto a lo que viene, para nosotros es lo mismo con un debate atravesado por lo electoral, con un funcionamiento que va a mermar y con el oficialismo preocupado por ganar las elecciones y volver a meterle la mano en el bolsillo al conjunto de la población de la Ciudad. Por eso, en cuanto a expectativas, ninguna positiva.
-Desde la oposición siempre se hace hincapié en que la Legislatura es una «escribanía del PRO» ¿Coincide?
-En los hechos pasa eso. Lo que pasa en la Legislatura es la ratificación de lo que quiere Larreta. Tienen mayoría propia, imponen los proyectos que quieren porque requieren para aprobar iniciativas de 31 votos. Desde nuestra mirada, relativizamos si puede funcionar bien o mal esto ¿En qué sentido lo decimos? Para nosotros lo más importante, y lo planteamos cada vez que podemos, es que hay un problema de fondo institucional, nos oponemos a que 60 personas decidan por 3 millones de personas. Nosotros apostamos a mecanismos de democracia directa, donde la población pueda decidir. Esto puede ser en los barrios, comunas. Lo que hay que poner en discusión es que se avance con proyectos en los que la población no tenga incidencia, no pueda decidir. El ejemplo patente es la UNICABA, donde toda la comunidad educativa estaba en contra del proyecto e igual se avanzó. ¿Es una escribanía? Sí pero lo más importante, en cuanto a ese proyecto en particular, es que habría que haber discutido en las escuelas, en toda la comunidad educativa, un proyecto más profundo. O sea, que la población pueda decidir. Lo que ponemos en cuestión es la democracia representativa, la idea de que unos pocos decidan por la mayoría y para nosotros no se trata de que funcione mejor sino de empezar a construir otra cosa.
Ahora, marchando contra Macri y el FMI. Para derrotar el ajuste necesitamos construir desde abajo un paro general y un plan de lucha ahora y no esperar a octubre como plantea la CGT y la mayor parte de la dirigencia política! pic.twitter.com/7c3cF5lwE3
— Fernando Vilardo (@fervilardo) April 4, 2019
-En cuanto al aspecto electoral, representantes del Frente de Izquierda hicieron un llamado a la unidad ¿Cómo lo interpretó ese llamado?
-En realidad, hago una precisión que no es menor y a nosotros nos gusta aclararlo: no es un llamado a la unidad, es un llamado a hacer un acuerdo electoral de fuerzas que en lo cotidiano no han construido una unidad y no lo digo en términos peyorativos. Incluso ellos mismos, si uno hace un seguimiento, ve que tienen discusiones de fondo, no actúan como una fuerza unitaria. De hecho en la Legislatura, y usted lo sabe, tienen distintas bancas, no hacen una banca común ¿Por qué? Porque tienen diferencias y no está mal. Hace 11 años que se mantiene el FIT como acuerdo electoral y no les sirvió eso para avanzar en la unidad. Nosotros evaluamos que tenemos más diferencias con ellos que entre ellos mismos: planteamos que los pueblos se tienen que autodirigir, que no necesitan dirigentes iluminados, cuando ellos plantean la construcción del partido dirección. Creemos que son tiempos para otra cosa. Entonces, ir a un acuerdo electoral con posiciones tan distintas, nos parece que es confundir posiciones. Lo cual no quita ver participaciones en común en determinado conflictos, de hecho muchas veces votamos cosas similares pero un acuerdo electoral requiere de un avance en acuerdos más sólidos. Igual, lo estamos evaluando, todavía no hay una decisión, es algo que se va a decidir mediante una asamblea.
-¿Desde el Frente de Izquierda se entiende esta posición que menciona, que ustedes tienen, y se busca una concordancia?
-Mire, en el 2013 estuvimos en una reunión para avanzar en un acuerdo electoral y nosotros planteamos lo siguiente: tenemos diferencias pero quizás en lo cotidiano podemos ver que tantas posiciones distintas hay porque lo electoral nos exige un nivel de acuerdo muy rápido. La respuesta fue: dejemos de lado las diferencias, ustedes dicen una cosa, nosotros otra y a todos nos conviene. Eso es lo que plantean, y nosotros exploramos otro camino, se trata de tener una posición clara. No descartamos por completo el acuerdo electoral pero tiene que ser el resultado de algo, de prácticas, porque es lo más honesto frente a la población. O sea, de cara a la población, si hay un acuerdo electoral, tiene que ser el avance de una unidad real. Ellos tienen una lógica de que el acuerdo a cada fuerza le sirve y mientras tanto lo sostienen. Y lo que planteamos nosotros lo ven un poco más alejado, es una impresión.