Después de la masacre de Monte, Bullrich ratificó la doctrina de «mano dura» policial

La ministra de Seguridad Patricia Bullrich analizó el caso de la muerte de cuatro adolescentes en San Miguel del Monte y, aunque reconoció posibles irregularidades en el accionar policial, volvió a revindicar la línea oficial de defensa de la “mano dura” de las fuerzas de seguridad. También denunció que en el caso de la muerte de Luciano Arruga hubo “una construcción como quisieron hacer con el caso Maldonado”.

Durante una entrevista televisiva, la funcionaria se resistió a cuestionar el accionar policial en el caso de la muerte de cuatro adolescentes, más otra que quedó internada de gravedad, luego de una persecución policial en San Miguel del Monte. Allí las fuerzas policiales inicialmente descartaron haber disparado contra el vehículo que perseguían, pero la autopsia de uno de los jóvenes demostró que tenía una bala en el cuerpo, lo que se presupone como causa para el choque fatal. Ya son siete los agentes separados preventivamente de la fuerza mientras avanza la investigación, con un pueblo movilizado pidiendo el esclarecimiento.

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Bullrich consideró que en Monte existía “algún tipo de trama porque el pueblo ya mantenía una relación de distancia y desconfianza con los agentes policiales”. Más de conjunto, se esforzó por diferenciar el caso, que perfectamente podría cuadrar en la práctica de “gatillo fácil”, de otros casos en los que la intervención de las fuerzas de seguridad terminó con víctimas fatales.

En ese sentido, ratificó su defensa del policía Luis Chocobar, acusado de “homicidio por exceso en el cumplimiento del deber” por la muerte de Pablo Kukoc y afirmó: “Hemos cambiado la doctrina para que los policías no siempre sean culpables. El caso Chocobar es un claro ejemplo de cómo deben actuar las fuerzas policiales en cumplimiento de su deber”.

En la misma línea, incluso planteó que en el caso de Luciano Arruga (el joven de 17 años que desapareció en 2009 después de negarse a robar para la policía bonaerense, cuyo cuerpo fue encontrado cinco años más tarde en el cementerio de La Chacarita enterrado como NN) hubo “una construcción como quisieron hacer con el caso Maldonado”. “Con el caso Arruga se encontró la prueba de que nunca se lo había llevado la policía, que apareció en la General Paz porque lo había atropellado un auto y que estaba como N.N enterrado”, añadió. Y también cuestionó la detención del prefecto detenido en estos días por el homicidio de Rafael Nahuel en Río Negro.

“Lo que pasaba antes en la Argentina es que cuando un policía actuaba, independientemente de lo que hubiera hecho, aparecía un aparato ideológico con el CELS, CORREPI, que lo condenaban por el solo hecho de ser policía”, concluyó.

Mientras crece la condena social por el accionar policial que causó la muerte de cuatro adolescentes en Monte, por lo que hoy se convoca a movilizaciones de repudio en la localidad de los hechos y en la Ciudad de Buenos Aires, la ministra mantiene firme su defensa de la mano dura para las fuerzas de seguridad.

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