La militante macrista a cargo de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, tuvo otra de sus habituales contradicciones y justificó la utilización de la flota presidencial para trasladar a la familia de Mauricio Macri desde sus vacaciones en Punta del Este por cuestiones de “seguridad”, cuando en su rol como diputada opositora había dicho lo contrario.
Como ya había ocurrido con el contrato secreto de YPF, y la utilización de DNU, Alonso dio otro giro de 180 grados y salió a defender lo que criticaba efusivamente como opositora.
En 2014, la por entonces diputada pedía que “la Oficina Anticorrupción (que existe aunque no lo creas) debería investigar de oficio el uso particular de la flota presidencial”, hoy en ese cargo, luego de que Macri modificara los requisitos para ocuparlo, dado que Alonso no los cumplía, salió justificar la utilización del helicóptero presidencial por parte de su jefe político.