Mauricio Macri se reunió con su par brasilero Michel Temer, donde en una declaración conjunta remarcaron la necesidad de «darle impulso al Mercosur», y aprovechar el conflicto entre Estados Unidos y México, para ganar mercado en el país presidido por Peña Nieto.
«Que 2017 sea un año de inflexión positiva para el crecimiento y desarrollo de esta alianza estratégica», sostuvo Macri, a la vez que pidió crear «una estrategia conjunta para el desarrollo de ambos países», con el fin de «generar mayor exclusión». «Tenemos que ser aliados del siglo XXI, para encarar el fortalecimiento interno del Mercosur y su relación con el mundo», remarcó.
Por su parte, Temer, declaró que ambos países «tienen desafíos semejantes, como la urgencia del crecimiento económico y de la generación de empleo», y aclaró que «No hay tabúes en la relación entre Brasil y Argentina».
Ante el inestable escenario global producto de las políticas de Donald Trump, Temer reflexionó que la “unión es cada vez más necesaria en un mundo que delante de la incertidumbre cede a las influencias contra la integración». «Frente a los nacionalismos exacerbados y crecientes presiones proteccionistas, tenemos que aproximarnos cada vez más. Nuestra respuesta a las tendencias aislacionistas deben ser más integración», añadió.
«En los últimos tres meses hubo un significativo aumento de las importaciones de productos argentinos en Brasil, una señal importante de que se ha retomado el dinamismo económico» continuo Temer.
A su vez, en declaraciones a la prensa brasilera, Macri manifestó apostar por “un futuro que pasa por una mayor integración con el mundo», y destacó que «Brasil y Argentina vienen de experiencias recientes por estar cerrados y eso nos llevó a estancar el crecimiento. Ahora, si Estados Unidos se cierra, eso tendrá un peso muy importante, pero debemos esperar un poco, para ver si la política que adopta Trump es la misma que su discurso».