María Eugenia Vidal realizó declaraciones en medio de la campaña que la tiene buscando la reelección como gobernadora de la provincia de Buenos Aires. En principio, se refirió a las declaraciones de Aníbal Fernández: “Lo he dicho públicamente que no contesto agresiones ni en campaña ni fuera de campaña. Apuesto a construir un vínculo fuera de la campaña. Hay que construir una relación, así como cuando decidí ser candidata a gobernadora en 2015. Estar ahí, escuchar y entender que los problemas de verdad no pasan por los políticos. Cuando pasó eso el viernes estaba en Mar del Plata. Me preocupa más dar una respuesta del empleo en esa ciudad, ver qué pasa en el puerto y los puestos laborales de los jóvenes».
Aníbal afirmó que «antes de dejar a mis hijos con Vidal, por ahí se los dejo a Barreda»
También, ante Radio Mitre, se refirió a las declaraciones de Cristina Kirchner: “Me sorprendió porque nunca se me ocurriría hablar de la intimidad de un candidato. No es objeto de interés público lo que cada uno haga. No importa lo que uno haga desde puertas de su casa para adentro. No es la primera vez que me tocó enfrentar al machismo. En esta provincia les dijeron a los bonaerenses durante 28 años que no sólo se tenían que resignar a no tener cloacas, sin agua potable, sin pavimento, sin dignidad, sino que además sólo los machos podían resolver esto»
Vidal agregó que «uno de los principales caballitos de batalla en el 2015 era que si una mujer iba a poder con los barones del Conurbano. Resulta que ahora los barones del Conurbano en el 2023 se van todos porque la reelección indefinida en PBA se acabó y eso pasó en nuestro Gobierno. Si una mujer iba a poder con los narcos, resulta que ahora entramos en los barrios que antes la Policía no entraba y hay más policías presos que nunca y eran más parte del problema que de la solución».
Luego reconoció que “la realidad ha sido dura para los bonaerenses, le han puesto el cuerpo, entiendo que muchos dudan y estén desencantados, y piensen que volver atrás es una opción, y lo entiendo, pero hemos cruzado la parte del río más brava y vamos a llegar. Les quiero decir que para atrás no hay nada bueno, que es toda para adelante, para lo que viene”.
E insistió en que “en PBA el dilema es entre un sistema y por eso no hablo de candidatos, no es una cuestión de nombres y apellidos. Es un sistema que gobernó 28 años contra un equipo de trabajo que se puso esto al hombro en 3 años y medio. Yo me puedo poner a dar explicaciones sobre lo que hicimos y lo que no en estos 3 años y medio, pero me gustaría que la alternativa también dé explicaciones sobre lo que se hizo y lo que no en esos 28 años anteriores donde se apostó a la resignación y se miró para otro lado con el narcotráfico y la corrupción. Una provincia donde había jubilaciones de privilegio. El gobernador cuando yo llegué tenía jubilación de privilegio, le digo a la gente yo no la voy a cobrar y ya la derogamos».