El principal estratega de Juntos por el Cambio, Jaime Duran Barba, aceptó la contundente derrota que sufrió el oficialismo en las PASO y, en un artículo que publicó, ya habla de la transición: pidió que Macri y Alberto «trabajen juntos».
Para el politólogo, los candidatos más votados en las internas ya deben conversar y trabajar «juntos por el futuro del país, tanto en la política interna como en el ámbito internacional»; y estableció que «en esta columna defendí siempre que el kirchnerismo era una realidad que no se podía destruir con persecuciones de ningún tipo».
A su vez, mencionó: «Mi insistencia sobre la vigencia del kirchnerismo fue interpretada por algunos como un deseo de polarizar con Cristina para que Mauricio Macri ganara las elecciones. Eso nunca fue así. Era obvio que la mejor candidata que aparecía en la oposición era la más temible. Simplemente fue el reconocimiento de una realidad que las urnas confirmaron plenamente, ampliada por Alberto Fernández, un buen candidato al que no supimos interpretar».
«Defendí siempre que el kirchnerismo era una realidad que no se podía destruir con persecuciones de ningún tipo, ni tratando de ampliar la base política del gobierno para quitarle unos pocos diputados. Lo defendí públicamente incluso en 2009, cuando advertí sobre la posibilidad de la reelección de la entonces presidenta, mientras casi todos decían que Cristina Fernández no tenía ningún futuro político. Nunca he sido partidario de ninguna persecución, tampoco cuando fui funcionario público. He vivido en la política desde que nací en un hogar político y creo que la política es una enorme puerta giratoria en la que corren muchos», añadió.
En dicho artículo, que fue publicado por Perfil, el ecuatoriano también aprovechó para pegarle a Elisa Carrió, con quien mantiene una publica enemistad: «En todos los países, cuando terminan las elecciones existen personajes marginales que alegan que hubo fraude, mientras los políticos republicanos aceptan que han perdido y que deben trabajar para tratar de volver al poder en el futuro. Saber aceptar el resultado favorable o contrario de las urnas es parte de la democracia».