En abril, justo con la llegada de los primeros fríos llegará también el aumento de tarifas para el gas natural, que tuvo importantes incrementos en todos los eslabones de su cadena ( en su precio mayorista) y sobre todo en el servicio de transporte: en el caso de Transportadora de Gas del Sur (TGS) del 200% y en el caso de Transportadora de Gas del Norte (TGN) del 185%. En el caso Metrogas, Gas Natural Fenosa y Camuzzi, será alrededor de un 100%.
La semana del 6 al 10 de marzo próximo se publicarán todos los cuadros tarifarios correspondientes y el mes siguiente las facturas llegarán a los domicilios con el aumento, según confirman desde el Ministerio de Energía “habrá aumentos mínimos para los que tengan bajo consumo”.
Pero en tarifas el gobierno de Cambiemos estableció dos aumentos anuales, aprobados por la Justicia, con lo cual el gas volverá a aumentar en octubre de modo de llevar su precio mayorista a igual precio que el de importación.
Aunque hay que tener en cuenta que octubre justamente es un mes electoral, y que el aumento del gas trae muy malos recuerdos (sobre todo en las provincias patagónicas donde los aumentos llegaron en el 2016 con más de un 2.000 % en algunos casos), lo que terminó en la Justicia y resultó con un tope final del 400%.
Aun así las compañías prestadoras reclaman más aumento que el estipulado porque según ellos estos montos no son suficientes para realizar la inversión que se necesita.
Según argumenta el gobierno, la normalización del sector gasífero tiene una dificultad aún no resuelta. En el marco del atraso tarifario, las distribuidoras como Metrogas, Gas Natural Fenosa y Camuzzi acumularon una deuda millonaria con las petroleras que les venden el producto, con quienes deben regularizar la situación ( dos de ellas YPF y Enarsa) también estatales.