Mientras los reclamos de la Policía Bonaerense se multiplican en el territorio provincial, incluyendo fuertes críticas al rol del ministro de Seguridad Sergio Berni además de los recamos salariales y gremiales, desde la administración provincial se decidió ratificar en su cargo al polémico funcionario. Este miércoles el Jefe de Gabinete del gobernador Axel Kicillof, Carlos Bianco, confirmó la decisión oficial: “Berni sigue en su cargo, absolutamente, no hay ninguna razón por la cual debería dejar su cargo”.
En cuanto a la situación del jefe policial de la provincia Daniel García, que anoche le presentó su renuncia a Berni tras ser rechazado como interlocutor válido por los efectivos movilizados, Bianco manifestó: “Esa es una decisión del ministro de Seguridad, pero nosotros estamos muy conformes por su trabajo y con la forma que está llevando las negociaciones”.
Las protestas policiales, que se sostienen desde este lunes por la noche, alteraron el clima provincial, generando profunda preocupación ciudadana respecto de la posible desatención al esquema de seguridad en los barrios, en un momento en que el delito se ha multiplicado en el marco de la extendida cuarentena derivada de la epidemia de coronavirus.
La Policía Bonaerense desoye la propuesta oficial de aumento y continúa con los reclamos
El reclamo policial se corporizó en un petitorio de 14 puntos que le presentaron a la administración provincial, donde además de exigir un aumento salarial de entre 56 y 64%, dependiendo del escalafón, piden una mayor “democratización” de la fuerza, el derecho a la sindicalización y el fin de medidas disciplinarias. Este martes el Gobierno provincial había anunciado un “importante” aumento salarial, aunque sin confirmar un porcentaje preciso, lo que no fue suficiente para desactivar el reclamo.
En ese sentido, Bianco reconoció el atraso salarial, pero recordó que el retroceso más importante se registró durante la administración de la ex gobernadora María Eugenia Vidal en la provincia, cuando la fuerza perdió un 30% de su sueldo en relación con la inflación. Si bien se informó que la precisión del aumento se hará entre jueves y viernes, voceros policiales piden se concrete una “mesa de negociación”, instancia “paritaria” que la provincia rechaza por considerar ilegal. Bianco detalló: “Acá no hay una oferta que se tiene que validar porque no hay un sindicato ni una paritaria; acá hay una determinación del gobierno bonaerense de otorgar un aumento, que será comunicada por decreto”.
El jefe de Gabinete bonaerense también remarcó el rol de la oposición en la revuelta policial: “Vimos que algunas personas que tomaban la palabra en representación de algunos sectores de la fuerza, en forma no oficial y seguramente ilegítima, decían que eran apolíticos y en redes sociales muestran una militancia partidaria vinculada a Juntos por el Cambio; es información, no es interpretación”. Uno de los voceros policiales en el inicio de la protesta, por ejemplo, había manifestado su “indignación” por la prisión domiciliaria concedida al empresario Lázaro Báez, dichos de los que después se “retractó” para insistir con una declaración de apoliticismo.
En medio del aumento de la tensión, Juntos por el Cambio salió a respaldar el reclamo de Policía
Desde los gobiernos nacional y provincial, además, denuncian el rol opositor que, siendo responsable de la difícil situación salarial de la fuerza no se hace cargo y busca sacar rédito político de la protesta. Legisladores provinciales de Juntos por el Cambio emitieron este martes un comunicado en el que denunciaban que “ya pasaron 9 meses de gestión de Axel Kicillof y la Policía de la Provincia de Buenos Aires es el sector estatal más castigado por este gobierno”, tras lo cual señalaron que los uniformados “nunca tuvieron una actualización salarial, ni recambio de móviles y mucho menos un gobernador que esté comprometido con la institución policial y sus familias”.
Más allá de la ratificación de Berni en su cargo, lo cierto es que el conflicto con la Bonaerense ha puesto en crisis el rol de superministro que venía tratando de construir el funcionario, con un altísimo perfil mediático en el contexto de un proyecto de personal campaña electoral hacia 2021, para la que ya hizo circular varios spots con el nombre de Fuerza Buenos Aires (FBA). También le juegan en contra sus históricos enfrentamientos con la ministra de Seguridad de la Nación Sabina Frederic y los chispazos con varios intendentes bonaerenses. En ese marco, la crisis policial debilita lo que aparentemente era su mayor capital político, el control “castrense” de la principal fuerza de seguridad provincial, un elemento clave durante la emergencia socioeconómica y sanitaria.