El detenido ex secretario kirchnerista de Obras Públicas José López se negó hoy a declarar en la Justicia federal sobre si le pertenece o no un departamento en el barrio porteño de Recoleta, en el cual vivió su hijastra.
Fuentes judiciales informaron el ex número dos de quien fuera ministro de Planificación e Infraestructura, Julio De Vido, fue trasladado esta mañana desde el penal de Ezeiza a Comodoro Py pero se rehusó a declarar en la indagatoria frente el juez federal Daniel Rafecas.
Por su parte, el magistrado citó a declaración indagatoria a Marco Artemio Marconi, uno de los dos socios de «Marketing y eventos», a nombre de quien está registrado el departamento 13 B del edificio ubicado sobre Las Heras 2032, en donde vivió Mariana Gisel Soules.
En otro departamento, el 10 B, del mismo edificio, viven la esposa de López, María Amalia Díaz, y una hija.
El juez Rafecas y el fiscal Federico Delgado avanzan con la investigación para ver si López y su esposa son los verdaderos dueños de los departamentos, en un capítulo aparte de la causa general por enriquecimiento ilícito.
Díaz cambió de abogados y presentó ayer un escrito para cumplir con la declaración indagatoria: «Desconozco el tema de ese inmueble. Todo eso lo organizó José», dijo la mujer.
La mujer le endilgó a su marido la responsabilidad de la operación sobre el departamento donde vivía su hija y señaló que la relación de ésta con su pareja era conflictiva y por eso buscaron un lugar donde la chica pudiera alojarse.
Dijo que se enteró por el portero que estaba en venta el 13 B y también que supo que Carlos Gianni, el otro socio de «Marketing y Eventos», buscaba comprar un departamento como inversión así que pensó que «se lo podían alquilar a Mariana».
Según explicó, Gianni «era conocido de José por su trabajo» y reconoció que lo fue a ver algunas veces a su firma, Turicentro, para comprar pasajes o alojamiento para sus viajes familiares. López ya está procesado con prisión preventiva por enriquecimiento ilícito por los bolsos que tenía en su poder, con casi 9 millones de dólares, cuando en junio del año pasado fue a esconderlos al convento de General Rodríguez.
luego volvió a ser procesado, junto a su esposa y otros dos presuntos testaferros, por la casa de Dique Lujan, en Tigre, en donde vivía el matrimonio. En la causa también está procesada -por orden de la Cámara- la monja Cecilia «Inés» Aparicio.