La medida la dio a conocer el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) ya que, esgrime el gobierno norteamericano, no se ha dispuesto de una autoridad para el USDA y, por ende, no se revisó la medida que adoptó Donald Trump el 23 de marzo y vencía dentro de 11 días.
Cabe destacar que esta decisión es perjudicial para Argentina, el principal productor mundial de limones, con un volumen cercano a 1,5 millón de toneladas cada año. Y, solamente el año pasado, Estados Unidos importó 84 mil toneladas de esa fruta.
Desde el 2001, un lobby de productores californianos logró un fallo judicial que cuestionó la inocuidad de los cítricos argentinos y prohibió su ingreso. Luego de años de gestiones, el APHIS estadounidense aprobó en diciembre de 2016 una norma que permitía reanudar la exportación local hacia ese país, y la expectativa entre los productores y el Gobierno era grande. Según estimaciones del sector, se estimaba que la Argentina podría exportar alrededor de 20.000 toneladas de limones, con un valor total por US$ 50 millones.
Esto genera una gran preocupación, sobre todo, el la provincia de Tucumán, donde se produce el 80% del volumen de nuestra producción local y es un producto central para el desarrollo de su economía.