Este viernes el Presidente Alberto Fernández también cargó contra las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a las que responsabilizó de la brutal represión que este jueves por la tarde se descargó sobre miles de manifestantes que pretendían darle el último adiós al ídolo Diego Armando Maradona, que estaba siendo velado en la Casa Rosada.
Para justificar la decisión de realizar el velatorio popular en la Casa de Gobierno, el Presidente detalló: “Claudia me dijo que a sus hijas y a ella, Diego les dijo que quería que su velatorio fuera en Casa Rosada, pero ahí hay un problema de organización, que debía respetarse. Yo le había ofrecido a la familia hacerlo en un lugar abierto. No le atribuí la responsabilidad a la familia, yo solo respeté lo que pidieron. Yo lo único que hice fue respetar a la familia. Respeté lo que dispuso la familia”. Y agregó: “Si la familia me dijo que las cuatro de la tarde era el límite, esa era el límite. Yo no tengo potestad para decidir. Si la familia decidió eso, había que respetar. No era una decisión del Presidente, era una decisión de la familia”.
Luego, cuestionando las afirmaciones del vicejefe de Gobierno porteño en línea con lo planteado esta mañana también por la ministra de Seguridad Sabina Frederic, que afirmó que la Policía de la Ciudad actuó por órdenes de las autoridades nacionales, Alberto afirmó: “Nosotros no mandamos a cortar nada. A las cuatro de la tarde terminaba el velatorio, algo que no dependía de mí. Es cierto que dispuse la Casa Rosada, pero yo respeté lo que la familia decidió, porque son sus duelos”.
Y agregó: “En la Av. 9 de julio hubo accionar de la Policía de la Ciudad. Esa violencia de la policía fue incomprensible. Eso no dependió de nosotros”. El mandatario también involucró al Jefe de Gobierno en la cuestionada decisión represiva: “Hablé con Rodríguez Larreta, me dijo que Santilli estaba hablando con Cafiero”.
Alberto recordó que los más graves incidentes se produjeron cuando “a las dos y media de la tarde muchos saltaron las vallas, se agolparon en la entrada de Casa Rosada”. Y agregó: “Todo transcurrió bien hasta ese momento. El problema fue que evidentemente esa gente no iba a llegar a ver a Diego a las cuatro de la tarde”. “Hubiésemos querido que no pase, fue por la desesperación de algunos”, insistió.
Respecto de la invasión a Casa Rosada, explicó: “Hablamos con Cristina con Claudia para extender el horario hasta las 19, pero cuando pasó esto, la gente comenzó a entrar con una violencia singular. Mucha de la gente que entró en ese momento entró con ánimo de hincada de fútbol. Con un megáfono salí a decirles que no queríamos seguir así, que respeten el carril para poder entrar. No había modo. Había gente que saltaba las vallas. Aun así la situación se controló, no hubo heridos dentro de la Casa Rosada”. Al respecto, reconoció: “Estamos viendo quiénes fueron los que entraron a Casa Rosada. Lo del Parque de Las Palmeras ocurrió durante 10 o 15 minutos”.
“Es muy difícil organizar un evento de esta naturaleza. Debimos haber previsto la presencia de barras bravas. Confiamos mucho en la consciencia social”, concluyó autocríticamente Alberto.