Macri endurece su postura con los docentes e intenta fragmentar a los demás gremios

El presidente, Mauricio Macri, insiste en que todo va mejor, que los indicadores empiezan a ser positivos ( hablan de un crecimiento de 0,9% durante dos meses consecutivos) pero esas señales no logran cristalizarse en la sociedad. Sucede también que si los más optimistas ven estos indicios, no existe la «confianza» de que en este clima,  la crisis económica y social sea transitoria. Por el contrario, la sensación de «caos» social en que, particularmente está sumida la ciudad Capital, es la muestra de que es muy difícil un final feliz.

En ese escenario, desde el ejecutivo, enojados por la «incomprensión», apuestan muy fuerte a desarticular y desacreditar a los gremios docentes a quienes acusó de «destruir a la educación pública» y que los chicos vuelvan a clases. El presidente ayer posteó en twitter una foto de un docente en Hiroshima, luego de la caída de la bomba nuclear, dando clases entre las ruinas con un texto que decía: Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar.

En la misma línea Vidal obstinada en tener a los chicos en las aulas va tras la personería jurídica de los gremios. La envestida es fuerte, los gremios también analizan nuevas estrategias, habrá que ver cuál estrategia resulta ganadora. Si es que alguien puede ganar.

El otro frente son los gremios del sector industrial. Sin poder evitar el paro, desde el gobierno se apuesta a la continuidad del diálogo, pero por sectores, la idea es  fragmenntarlos, en el intento de debilitar la huelga de la CGT prevista para el 6 de abril. Los gremios aceptan el diálogo pero luego se mofan de los interlocutores, de las propuestas poco apropiadas a la realidad que se vive o las ven como «largoplacistas». El paro de momento es «inamovible».

En este contexto Cambiemos también busca una estrategia para discutir paritarias por sector, igual que los convenios y costos de modo de evitar la cohesión no sólo de los gremios sino también de los empresarios.

Por otro lado, tiene un tercer tema pendiente pero, al parecer más encausado: los movimientos sociales le han dado una tregua a la  ministra de Desarrollo, Carolina Stanley, bajo la nueva promesa de implementar de inmediato la Ley de Emergencia Social y que se pueda disponer de los fondos para descomprimir reclamos cotidianos. Ese sería un intento de poner en «pausa» por estos días la movilizaciones y piquetes en autopistas, puentes y en todos los troncales de la ciudad de Buenos Aires. En ese punto hubo «algún reproche» ya repetido de Macri para Rodriguez Larreta por no encontrar la forma de «despejar» el espacio público, tema al que el jefe comunal «le tiene pánico».

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