En principio pareció ser una provocación del peronismo kirchnerismo para la gobernadora Vidal que había realizado un pedido concreto a todos los intendentes de que en sus ofertas no se excedieran del 18%, motivo por el que, en principio, se apuntó a los intendentes de la oposición como los responsables de subir el techo a nivel local y poner a la provincia en una situación muy complicada para cerrar paritarias.
De hecho, Fernando Gray en Esteban Etcheverría acaba de cerrar en el 36%, también Juan Pablo de Jesús en el municipio de la Costa, acordó el 31,5%, Ferraresi en Avellaneda en 30%, al igual que Mario Secco, en Ensenada. El intendente de Moreno, Walter Festa (FPV), rubricó un acta que fija el alza en un 33%, en tres cuotas. Katopodis en San Martín logró el acuerdo con 25% e Insaurralde en Lomas de Zamora con un 24%.
Pero lejos de suceder sólo en la oposición, también municipios oficialistas alcanzaron acuerdos muy superiores al techo que propone Vidal. Distritos como Quilmes y Lanús. Martiniano Molina firmó a fines de febrero un acuerdo por el 24% en tres pagos. En Lanús, el intendente Néstor Grindetti cerró con los municipales por encima de ese número: en 29%. En Mar del Plata, Arroyo pudo acordar en un 26%, en Pinamar, Martín Sessa, un 25% y Zubiaurre en Ayacucho, un 24%.
Esta es la muestra de que la sugerencia de Vidal no fue acatada «por propios ni ajenos» pese a que todos están acotados en sus finanzas. Muchos todavía están en plena negociación y los montos ya no se acercan al 18% de inflación que figura en el presupuesto nacional, muy por el contrario, la vara está muy alta, y cada día la escalada de reclamos por parte de los gremios parece ser mayor.