Por fuera de protocolo y cambiando el itinerario inicial de pasar dos días en París, el Presidente pasará el fin de semana junto a su esposa en la paradisíaca Villa Eikenhorst, donde viven Máxima Zorreguieta y William Alexander.
Macri y su esposa Juliana se dirigieron directamente a la casa de los reyes, a mitad de camino con el aeropuerto. Allí pasarán el fin de semana como invitados personales de los soberanos holandeses.
Disfrutarán de un lugar paradisíaco, con una casa real, rodeada de lagos y árboles, un lugar amigable, donde las tres hijas de los reyes van a la escuela pública del pueblito llamado Wassenar.
Desde el lunes se alojarán en el palacio real Dam, donde son recibidos protocolarmente los mandatarios extranjeros durante las visitas de Estado.