Luego de la multitudinaria marcha federal docente, algunos gremios, entre ellos CTERA insisten en que el gobierno nacional debe intervenir en el conflicto.
Sin embargo, desde el gobierno nacional lo desmienten y no parece haber indicios de una vuelta atrás, sino por el contrario apostar al desgaste de los gremios y a la pulverización de los paros. De hecho hasta algunos gobernadores parecen estar de acuerdo.
Schiaretti de Córdoba es uno de ellos y lo expresó: «Fíjense el contrasentido, se dice que la paritaria nacional debería existir para garantizar que las provincias más chicas tuvieran un piso mínimo de salario docente. Ahora resulta que al día de hoy, las provincias que acordaron su convenio colectivo son precisamente las provincias chicas, y las que todavía estamos en negociaciones somos las más grandes». En Córdoba ofrecimos el 19,5% y se rechazó”.
En Buenos Aires, este martes se reunirán el gobierno de Vidal y los gremios docentes a través de sus mesas técnicas,y si bien, no hay mucha expectativa de acuerdo, ambos reconocen por lo menos lo positivo de estar “en diálogo”.
En Santa Fe, el jueves 23 UPCN y ATE aceptaron el aumento salarial del 25%. En San Juan se ofreció un 22% que nuevamente fue rechazado con lo cual a esta altura, el gobernador Uñac, está próximo a firmar el decreto para hacer efectiva la propuesta pese al rechazo.
En Santa Cruz, la situación es aún peor. La gobernadora Alicia Kirchner les ha dicho que la provincia está en una situación crítica y arrancó la oferta por un 3% que por los gremios fue tomado como una burla. Se espera una nueva propuesta en estos días.
Por el momento, ya entrando en la cuarta semana de marzo, la situación se va tensando aún más, a punto de perder el primer mes en las aulas y quedar muy lejos de cumplir el calendario de 180 días de clase.
En ese sentido, la gobernadora María Eugenia Vidal, ya anticipó que aquellos que no dieron clases: “serán intimados a recuperar las clases en el receso invernal”.
Provincias como San Luis, Misiones o Tucumán lograron acuerdos y sólo un mínimo porcentaje en esos lugares adhiere a las medidas en solidaridad con los “maestros de su país”.