El rechazo de Brasil a la vacuna Sputnik V provocó la inmediata reacción de Rusia, que defendió el fármaco y denunció presiones de Estados Unidos hacia la gestión Bolsonaro para que no apruebe su uso.
Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), uno de los responsables del desarrollo del fármaco, declaró que “la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil no hizo un trabajo profesional”.
También se mostraron “sorprendidos. Ellos estuvieron aquí, en una visita, todo fue perfecto, les mostramos todo, no tuvieron comentarios negativos y ayer sin consular ni articular con nosotros sus expresiones negativas dieron una información que no es verdadera, es falsa”.
De acuerdo a la Agencia Sanitaria de Brasil, la vacuna rusa no es segura, presenta “riesgos inherentes” y defectos “graves”. Para el país gobernador por Vladimir Putin, estas críticas obedecen a una “presión política. Brasil tenía la intención de rehusar la vacuna rusa, de no permitirla. Es una conducta muy extraña”.
También, el director del fondo aseveró que la vacuna rusa es “la mejor del mundo” y habló sobre la experiencia en otros países para respaldar sus dichos. “No hay resultados adversos. Todo está analizado. En otros países también hacen ensayos clínicos, como en la India, que tiene la industria farmacéutica más desarrollada y ellos aprobaron nuestra vacuna. Ninguna vacuna brasileña está aprobada en la India”, remarcó y siguió: “Privaron a la gente brasileña de un avance”.
“La Sputnik tiene uno de los sistemas de filtración mejores del mundo y creemos que es el mejor sistema porque no tenemos trombosis cerebral. Brasil tiene casos con otras vacunas pero con la nuestra no se reportaron estas situación. Hay cero casos en Rusia y en la Argentina, donde también se usa”, agregó el profesional.