En la próxima sesión ordinaria de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, que se llevará a cabo este jueves, el oficialismo intentará aprobar dos proyectos que considera de envergadura: el de la rezonificación que impulsa San Lorenzo para la construcción de su estadio y un convenio entre el GCBA y el Grupo IRSA para la construcción de edificios de lujo en la zona de la ex ciudad deportiva de Boca Juniors, en Costanera Sur.
«La idea es poder votar los dos en la misma jornada», confía a Informe Político una fuente parlamentaria. Las dos iniciativas para ser sancionadas requieren de 31 votos, cifra que el bloque que responde a Rodríguez Larreta alcanza con holgura.
En el caso de la propuesta que promueve el club de Boedo, y que llevó adelante el legislador Manuel Socías (Frente de Todos), es de doble lectura y ya cuenta con una primera sanción, en 2020. También pasó por una audiencia pública en la cual miles de vecinos se manifestaron a favor del regreso del estadio en la manzana comprendida entre Avenida La Plata e Inclán.
Incluso, la semana pasada el expediente recibió el acompañamiento de los legisladores durante un plenario de las comisiones de Planeamiento Urbano y Presupuesto, donde no se recibieron objeciones de las fuerzas políticas, y se descuenta que se sancionará por amplia mayoría.
De este modo, la ley de rezonificación permitirá la construcción del nuevo estadio que tendría una capacidad para 45.000 espectadores y una altura máxima de hasta 38 metros en los terrenos de Boedo, donde estuvo el Gasómetro hasta que en 1979 la dictadura militar se lo expropió a San Lorenzo.
El «plan maestro» diseñado por la institución azulgrana también plantea la habilitación de una serie de instalaciones vinculadas a servicios sociales, una dependencia policial y una de bomberos. Y la posibilidad de instalar más comercios, un museo, un hotel y hasta un cine.
“El 95% de los vecinos se manifestaron a favor de la vuelta”, expresó en Radio Cooperativa el diputado Socías. Y explicó que no se trata solo de una cancha, “sino de un equipamiento que le va a dar más movilidad al barrio”. También argumentó que “esta es una de las principales deudas que tiene la democracia”.
https://informepolitico.com.ar/larreta-tiene-listo-el-proyecto-de-ley-para-aprobar-un-polemico-convenio-urbanistico-con-irsa/
Desde el FIT, a través de la legisladora Amanda Martín, anticiparon que acompañarán el expediente porque «entendemos que se trata de una reivindicación popular y de una reparación histórica frente a la dictadura militar. Sin embargo, no dejaremos de denunciar los negociados que se esconden detrás del proyecto, y la ilegalidad de haber presentado el convenio urbanístico luego de haberse realizado la audiencia pública, cambiando en algunos términos los compromisos previos».
Por otro lado, el oficialismo discutirá en el recinto un convenio entre el GCBA y el Grupo IRSA para la construcción de edificios de lujo en la zona de la ex ciudad deportiva de Boca Juniors, en Costanera Sur.
El emprendimiento, en caso de ser aprobado en el recinto, se denominará Costa Urbana y contempla el armado de torres, centros comerciales, hoteles, oficinas y diversos canales de agua en un predio lindero a la avenida Costanera Sur. A su vez, incluirá una laguna interna.
El legislador porteño Javier Andrade (FdT) señaló que el principal bloque opositor no apoyará la iniciativa ya que «los emprendimientos inmobiliarios de lujo lo único que hacen es encarecer el suelo y provoca dificultades para acceder a la vivienda”.
“Uno no puede dejar de tener presente el gran rechazo que tuvo en el conjunto de la ciudadanía Costa Salguero. Nos ha pasado a los legisladores en nuestras redes, que algún votante de Larreta nos plantee que lo había votado pero que estaba en contra de este tipo de iniciativas. Así y todo ellos avanzaron con este proyecto, y también van con esa idea que tienen de abordar el río de una manera comercial. De esa prolongación de Puerto Madero hacia el sur y, obviamente, hacia el norte también”, añadió sobre este tema.
Para Amanda Martín, se pretende «crear un Puerto Madero 2» y al igual que el FdT se van a oponer «porque se trata de un negociado gigantesco en favor de la constructora cuando las necesidades habitacionales de la población son inmensas. IRSA se hizo de los terrenos a un precio regalado y la rezonificación significará una revaluación de esos terrenos. No hay ningún estudio de impacto ambiental y perjudicará a los vecinos de las zonas aledañas. En contraposición, nosotros presentamos un proyecto para que se expropien esos terrenos y que allí se construyan viviendas, centros culturales y deportivos, espacios verdes, en función de las consideraciones que puedan hacer investigadores, técnicos y especialistas».
Distintas organizaciones sociales también existe rechazo ya que «de avanzar esta propuesta se consolidaría uno de los más grandes despojos de tierras públicas y fraude al bien común».