“Es un especulador, todo el tiempo estuvo viendo como ventajearnos”, acusa con notorio fastidio un funcionario del gobierno de Mauricio Macri. El señalado es el ex embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau; quien renunció a las oficinas de Washington para ser candidato en la Ciudad de Buenos Aires, donde con los votos del FPV estuvo a unos puntos de arrebatarle la alcaldía a Horacio Rodríguez Larreta.
Furioso por la actitud de Lousteau, el oficialismo aceleró el operativo para definir la candidatura de Elisa Carrió en la Ciudad. Lilita es la dirigente macrista con mejor imagen en distrito que gobierna el PRO desde hace 13 años; y la única que a priori le saca una ventaja considerable a Lousteau, cerca de 15% puntos, estiman.
La titular de la Coalición Cívica oficializará su candidatura la próxima semana , junto con la plana mayor del pro, y podría ser acompañada en la boleta por Diego Santilli. El vicejefe porteño es el elegido por Horacio Rodríguez Larreta y el propio Macri, pero Lilita mira con recelo a Santilli, a quien señala como parte del “PJ tradicional”, según afirmaron desde el entorno de la titular de la Coalición Cívica.
A su vez, la candidatura de Lousteau genera otro cortocircuito para Macri, los radicales, sus principales aliados a nivel nacional, empujan en la Ciudad la postulación del economista, conflicto similar al que enfrentarán en Santa Fe. “Trabajo para que Martín venga y compita, que Martín sea candidato”, afirmó sin vueltas el presidente de la UCR porteña, Emiliano Yacobitti.
Previo a eso, Lousteau intentó de todas las formas ser candidato en la Ciudad por Cambiemos, lo cual quedó evidenciado en la postura ambivalente de sus legisladores, quienes respondieron siempre a la estrategia de “tensar“ y “acercar” posiciones con el PRO. “Tiene que quedar muy claro que armar Cambiemos no es subsumir la personalidad de un espacio político en la de otro. Es darle más riqueza y más volumen a un espacio político para que haya alternancia verdadera”, había afirmado Lousteau en diciembre, cuando aún tenía esperanzas de acordar con el macrismo, pese a que apenas unos días antes sus legisladores votaron contra el presupuesto de Larreta.
En marzo, cuando la suerte parecía estar echada, ECO, el partido de Lousteau voto a favor de la ley para realizar el nuevo complejo Catalinas. Lo paradójico es que el mes pasado los legisladores de Carrió se abstuvieron, mientras que los de “Guga”, le permitieron al macrismo avanzar con la iniciativa. La UCR porteña, encarnada en Emiliano Yacobitti y Juan Francisco Nosiglia, hijo del “Coty”, histórico armador radical, sacaron siempre provecho de esas tensiones, y junto con el socialista Roy Cortina, son los principales motores de la candidatura de Lousteau, en la cual también se alinearía otro peso pesado de la Ciudad, Juan Manuel Olmos, quien rompió Víctor Santa María para fundar el NEP, y apostó todas sus fichas a la candidatura de Felipe Solá. Ahora que el ex gobernador decidió jugar en la provincia de Buenos Aires, buscaría apoyar al ex embajador.
«No hay ningún problema entre Lousteau y Carrió, se tienen respeto y aprecio, y ninguno le tiene miedo al otro», aseguró Roy Cortina, intentando acercar postura con Carrió, quien además de derrotarlo, podría generarle un gran daño, con sus habituales denuncias, más aún, cuando el ex embajador quedó vinculado al escándalo por la compra de armas en Estados Unidos.
“Lousteau fue peronista, luego kirchnerista, después progresista, ahora es radical, en el medio quiso ser del PRO, lo único claro es que Lousteau es un oportunista”, afirmó el mismo funcionario. “Esto que nos hizo se lo vamos a cobrar”, cerró.