Cineastas se se autoconvocaron en el emblemático Gaumont, para manifestarse en apoyo al despido presidente del INCAA, Alejandro Cacetta. Además, elaboraron un documento donde piden la renuncia del ministro de Cultura, Pablo Avelluto y sosteer la «la autarquía del INCAA y la conformación del Fondo de Fomento Cinematográfico con recursos genuinos establecidos por esta misma Ley».
Fortalecido por esa muesta de apoyo, Cacetta salió a contraatacar: «No acepté algún manejo espurio que me proponían». «Hay cuestiones en las que uno ya empieza a salir de un lugar. Es un poco más complejo y se mueven otros intereses, que no son los que yo acepté para tomar esta responsabilidad», afirmó
«Tal vez yo no acepté algún manejo espurio que me proponían y pagué las consecuencias. Yo no acepto manejos espurios. Hablar de corrupción, con mi trayectoria y con lo que he hecho, me cuesta estar hablando de corrupción. Pero también estoy viendo de dónde viene y cómo lo han tratado», continuó el ex funcionario, el cual llegó al mismo apoyado por el cineasta Juan José Campanella.
«Los hechos de corrupción aparecen con denuncias que, cuando las empezás a ver y empezás a investigar quién las hizo, notás que ya están todas contestadas por la Unidad de Auditoría. Yo hice mi aporte a la industria dando este paso, exponiéndome, y terminando como muchos preveían, que fue como terminó, como me lo decía gente que sabe más de política, yo creía que no iba a suceder», sostuvo en declaraciones a Radio Con vos.
«Hay que ver qué hice yo durante todo el año y medio de gestión, donde se auditaron los concursos, donde sí hubo gente que no siguió trabajando en el INCAA, la que creíamos que no era la mejor opción para estar. No por pensar distinto sino porque sus desempeños no habían sido los correctos», cerró.