Vera, el fotogénico

Por Rubén Pereyra

El referente de La Alameda, actual legislador porteño por Bien Común, Gustavo Vera, ingresó a la Legislatura de la mano de Elisa Carrió y Pino Solanas, cuando el frente Unen era una realidad y podía pelear el poder a nivel nacional. Luego, la defección del radicalismo, de la mano de Ernesto Sanz y Gerardo Morales, para favorecer la llegada al poder de una fuerza de centroderecha, hizo que Vera rompiera y formara su propio partido.

Hoy, desde su solitaria banca, intenta transformarse en el armador de un “frente bien amplio” para derrotar al Pro en la Ciudad de Buenos Aires. Así, consciente de que estamos en la época de las fotos como hecho político, el legislador no sólo se reúne con los dirigentes opositores más importantes del distrito porteño (Daniel Filmus, Alberto Fernández, Pino Solanas), sino que apela a las fotos para difundir su actividad a favor de este frente.

Así, hace algunas semanas organizó una charla sindical en la que juntó a Pablo Moyano con Pablo Micheli y Sergio Palazzo, tres referentes del sindicalismo, cada uno agrupado en un sector diferente.

Luego del paro del 6 de abril, Vera apareció en una foto con Pablo Moyano, para que no queden dudas de que su política frentista no excluye a nadie. En una entrevista con este cronista, hace algunas semanas, el referente de La Alameda reconocía sus diferencias con varios sectores, entre ellos La Campora, pero también es consciente de que para derrotar al macrismo en la Ciudad “hace falta la mayor unidad de acción posible”.

La última foto que repercutió en las redes se la sacó con el ex agregado económico de la embajada argentina en Roma, Guillermo Moreno, con quien Vera comparte la visión de que a nivel internacional solo existen dos campos políticos, el que encabeza Estados Unidos y su política de ajuste neoliberal para todo el planeta, y la que hoy tiene como referente al Papa Francisco, que aboga por una mejor distribución de la riqueza, por la equidad y la igualdad social.

“Con Moreno tenemos varios puntos en común, y compartimos la visión que da Francisco en su encíclica Laudato Si”, sostiene el fundador de La Alameda respecto del documento papal alrededor del cual se reúnen varios políticos, de diferentes partidos, que posiblemente confluyan en algún frente antimacrista.

Vera cree que este frente habría que replicarlo a nivel nacional o, como mínimo, en provincia de Buenos Aires. Por eso es que también conversa a menudo con intendentes peronistas del conurbano, como Verónica Magario, de La Matanza. “Somos conscientes de que en un frente tan amplio es muy probable que nosotros quedemos afuera de las candidaturas. Eso no nos preocupa en tanto y en cuanto hayamos contribuido a frentar el ajuste que implementa el gobierno y ayudado a consolidar políticamente a las fuerzas del campo popular”, confiesa Gustavo Vera, que este año deberá renovar su banca de legislador.

El fundador de La Alameda sabe que no está solo en esta pelea. Y, para confirmarlo, tiene en su despacho la foto más importante, por la cual muchos de los políticos le levantan el teléfono y lo atienden: las fotos con su amigo Jorge Bergoglio, el Papa, también llamado Francisco.

 

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