José Pedro Potocar, el hombre que designó Horacio Rodríguez Larreta para conducir a la Policía de la Ciudad, está siendo investigado por integrar una red clandestina de recaudación de dinero.
Concretamente, Potocar es acusado de «asociación ilícita» al exigirle a comercios y trapitos del barrio de Nuñez el pago que va entre 1500 a 3500 pesos, con casos excepcionales de 25 mil pesos, por «brindar seguridad y no actuar contravenciones». Entre los negocios involucrados, se encuentran la cadena de gimnasios Megatlón, albergues transitorios como J&J, El cisne o Black jack, restaurantes como Tucson, Boutique de pizzas, Checho, bares como Tienda de Café o Café Barocca, la heladería Chungo, la zapatería Ricky Sarkany, la Concesionaria AP Automóviles, un supermercado Carrefour Express Market y el club náutico Bouchard, entre otros.
Los trapitos también estarían involucrados en la trama: debían pagar entre $400 y $500 por semana para poder «trabajar tranquilos», sin actas contravencionales. Para el comisario Marcelo Stefanetti, que declaró en la causa en la que se investiga al hombre que conduce la fuerza de seguridad, «el sistema de recaudación incluía la facturación de horas no trabajadas, las planillas son meramente papeles para que las pueda ver la circunscripción, pero el tema está en el mail con el programa encriptado que se manda a la Dirección General de Comisarías. Eso se cobra por cajero, depositan el dinero que correspondía al día prevencional a X persona, sin cumplirlo obviamente, y la persona lo cobraba y le hacía entrega del dinero al inspector, y éste al director general José Pedro Potocar».
Tal como consigna el periódico Tiempo Argentino, el policía José Horacio Martínez declaró que los comercios y trapitos abonaban esas sumas de dinero a las autoridades para que estas garantizaran «a los comisarios y demás autoridades inferiores su ‘cobertura’, haciendo alusión a la impunidad que tenían por futuros procesos judiciales o administrativos que pudieran iniciarse en su contra».