Reproches y tensión, fueron dos de las características que marcaron la relación entre las distintas facciones que componen la CGT ante marchar a favor, o no, por Cristina Kirchner el próximo viernes. Una historia que desnudó nuevamente la pelea silenciosa entre los gordos y el moyanismo.
Desde un primer momento, Héctor Daer y Andrés Rodríguez, parte de los representantes de los gordos, y quiénes mayor sintonía poseen con Alberto Fernández, se opusieron a movilizarse por la Vicepresidenta por un simple motivo: no vieron la necesidad. Por eso, demoraron las definiciones tras el intento de magnicidio y se llamaron a silencio los días posteriores.
Solo el jefe de UPCN brindó una entrevista para aclarar por qué no salían a las calles, lo que encendió la furia de aquellos sindicalistas combativos, que demuestran día a día un alineamiento con la titular del Senado. En ese grupo, están Pablo Moyano, Omar Plaini, Mario Manrique y Sergio Palazzo, entre otros, totalmente identificados con el kirchnerismo.
Moyano anticipó que la CGT se movilizará en apoyo a Cristina
Son aquellos que no comulgan con las ideas de loss gordos y asisten preocupados a un escenario económico complejo, con paritarias que quedan cada vez más retrasadas con respecto a la inflación. Y creen que la CGT «tiene que hacer algo más que reclamar fondos para obra sociales».
A su vez, los dirigentes plantearon desde un primer momento que debían manifestarse por CFK y protestaron por lo bajo y públicamente por la falta de respuestas de la conducción de Azopardo. Por eso, en este marco, aplaudieron la decisión de Moyano de encabezar una convocatoria para el próximo viernes, cuando Kirchner declare en la causa Vialidad, aunque rápidamente los cuadros se desilusionaron con la marcha atrás del camionero.
Desde el entorno de uno de los principales dirigentes del colectivo gremial, encolumnado entre los independientes, tratan de bajarle el tono a la disputa y señalan que la agenda clave pasa por la economía. «No hay es momento de agitar las diferencias internas, hay que preocuparse porque los salarios le ganen a la inflación y que lleguen los fondos de las obras sociales que el Gobierno prometió», pidió.