El presidente Alberto Fernández encabezó este martes un encuentro del Frente de Todos (FdT) en Tecnópolis bajo la consigna “La Argentina que queremos”, en el que participaron candidatos de la alianza oficialista.
En ese marco, repartió críticas a la oposición y marcó las fortalezas del Gobierno, resaltando la agenda «pos pandemia» que intenta instalar la Casa Rosada. “Dicen que soy un títere y un autoritario, no sé cómo se combinan ambas cosas”, expresó el primer mandatario.
Reconoció que » a esta altura de los acontecimientos ninguna tapa me doblega y ningún comentarista de la realidad me cambia la esencia” y pidió sacar «la militancia a la calle y digamos que estamos para gobernar el tiempo que haga falta para que la Argentina de una vez y para siempre cambie”.
Luego, prometió: “Yo no voy a traicionar a Cristina, a Máximo, a Massa, a ninguno de ustedes. No voy a traicionar al pueblo que me votó, no lo voy a hacer”.
También habló de la herencia de la gestión Cambiemos: ”dejamos de pagar lo que Macri había firmado y ahí aparecieron los recursos”- y se refirió a una declaración de Juntos por el Cambio (JxC) que señalaba que en el país hay dos modelos en pugna. “Tienen toda la razón del mundo, es la primera vez que comparto 100% lo que dicen”, ironizó.
“Hay un país que representamos nosotros, que cree en un Estado presente e igualador, que cree profundamente en la democracia y las instituciones de la República”, remarcó Fernández, mientras que sostuvo: “Hay otro país que no cree en la justicia social, que cree que cada uno debe salvarse solo y por eso hablan de mérito y meritocracia, que se llena la boca hablando de República pero arma mesas judiciales para perseguir opositores, que generó la mayor decadencia económica, que generó el endeudamiento que vivimos y la obligación de pagarlo en el tiempo que propusieron”.
“Nosotros no nos disfrazamos para este momento”, deslizó y añadió: “Es una pena pensar que tanto esfuerzo, tanto que nos cuidamos, pueda caer en saco roto por el canto de sirenas de los que nos maltrataron en salud, educación, ciencia, los que facilitaron la timba financiera, los que terminaron con la producción y destruyeron el trabajo”.
El acto buscó presentar al oficialismo unido a nivel nacional, algo particularmente necesario en el marco de los escándalos que acosaron al Poder Ejecutivo en este último tramo de la campaña, a los que se sumaron distintas tensiones internas.