El presidente electo, Alberto Fernández, se reunió esta tarde en sus oficinas con Alejandro Figueroa, representante de la empresa estatal petrolera noruega Equinor, en un encuentro del que también participó Guillermo Nielsen.
El economista, quien cumplió un destacado papel en la renegociación de la deuda externa bajo el gobierno de Néstor Kirchner y ha realizado definiciones al respecto, asesora a Fernández en materia energética y no se descarta que podría liderar el área a partir del 10 de diciembre.
Incluso, se supo que varias empresas petroleras comenzaron a hablar con él por Vaca Muerta ya que elaboró un proyecto. Desde Exxon Mobil reconocieron que desde hace semanas tomaron contacto y tuvieron «conversaciones sobre mejoras del marco regulatorio para el sector. En dichos intercambios, y frente a la posibilidad de que en algún viaje al exterior se incluyera una visita a Houston, por la relevancia que tanto el presidente electo como Nielsen han manifestado sobre el desarrollo de los no convencionales en Vaca Muerta, le hemos mencionado que cuente con nuestra empresa para poder compartir todo lo referido a su desarrollo».
Alberto comienza a definir el Gabinete y habría varias sorpresas
«Simplemente un ofrecimiento a contar con nosotros en términos generales», añadieron desde la firma. Desde el entorno de Nielsen confirmaron que pretende poner en marcha un plan para «blindar» Vaca Muerta, una vía para conseguir dólares, vitales para afrontar los importantes vencimientos de deuda externa de 2020.
La propuesta consiste en armar un esquema tributario especial, para favorecer la instalación de empresas medianas y asegurar los dividendos de las compañías con un fideicomiso radicado en el exterior.
Por otro lado, la deuda del país, tampoco pasa desapercibido para Nielsen, quien en una conferencia que ofreció en la Universidad de Miami proyectó una rápida reestructuración “lo antes posible dentro de las limitaciones formidables que presenta hoy la economía argentina”.
“Es tema que nunca pensé que volvería a hablar en mi vida. Hay varias diferencias entre la crisis anterior y esta crisis. Hay aspectos más fáciles y aspectos más difíciles, como suele suceder. Lo más destacable es que en esta crisis de deuda no hay tenedores minoristas, comparado con el problema que fue el medio millón de tenedores en Italia, como sucedió en 2002. Esta es una reestructuración que va a requerir una negociación entre profesionales. Es una diferencia muy grande”, sostuvo el economista.