Avanza un impuesto global para las grandes corporaciones

136 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos acordaron establecer un impuesto mínimo del 15 por ciento en Sociedades a partir del año 2023. La iniciativa puede generar una recaudación que superaría los 100.000 millones de euros.

«Este acuerdo abre el camino a una verdadera revolución fiscal para el siglo XXI», dijo el ministro de Finanzas de Francia Bruno le Maire. «Es una revolución fiscal, porque no vamos a retroceder. Es una revolución fiscal porque crea más justicia en términos de impuestos. Por fin los gigantes digitales pagarán su justa cuota de impuestos en los países donde obtienen beneficios, incluido Francia».

Los beneficios obtenidos del impuesto, de cerca de un centenar de grandes empresas, serían repartidos entre todos aquellos territorios en las que estas operan, independientemente de que tengan o no sede allí.

El tema es que las grandes empresas digitales operan en todo el mundo pero pagan impuestos en países sede elegidos por su baja fiscalidad. El acuerdo, previsto para estas empresas, terminó extendiéndose a las compañías multinacionales de cualquier sector. La distribución de lo recaudado, según la OCDE, es más justa y más acorde a un adecuado sistema fiscal global.

«El histórico acuerdo redistribuirá a países de todo el mundo más de 125.000 millones de dólares en beneficios de unas 100 de las multinacionales más grandes y rentables del mundo, que pagarán su justa parte de impuestos», sostuvo la OCDE en un comunicado. Los países que dieron el aval a la creación del impuesto global abarca a todas las naciones que componen el Grupo de los 20 (G20), del que forma parte la Argentina, la Unión Europea y la OCDE.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, había ratificado que «la Argentina se ha comprometido a acompañar la propuesta», al participar en una conferencia de prensa en el marco de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional.

Guzmán, sin embargo, volvió a repetir que la tasa debería ser mayor, de entre 21 y 25 por ciento, debido a que «la elusión impositiva de las corporaciones multinacionales es uno de los aspectos más tóxicos de la globalización y la digitalización de la economía».

Los 136 países firmantes abarcan más del 90 por ciento del PIB mundial sobre los 140 que participan en las negociaciones, y trata de evitar que estas grandes empresas usen paraísos fiscales para evitar pagar más impuestos. El acuerdo será ahora debatido en la cumbre del G20, los próximos 30 y 31 de octubre en Roma, con la intención de ponerlo en marcha a partir de 2023.

Scroll al inicio