Guzmán y Feletti, avisos previos de una salida anunciada

Roberto Feletti no esperó a ver que pasaba con Martín Guzmán de jefe, en el primer día de la nueva etapa de Comercio Interior bajo la órbita de Economía. Con su carta de renuncia ratificó la existencia de las dos miradas en el seno del Frente de Todos.

La primera lectura dominante, tras conocerse el viernes pasado el traspaso del área de Comercio Interior de la estructura de Desarrollo Productivo a la de Economía, fue que Martín Guzmán ganaba poder. Pero si uno entiende el poder como un ejercicio de dominio de lo propio como de lo ajeno, mediante fuerza o consenso, la conclusión podría ser que Martín Guzmán no sale fortalecido de esta movida.

En este caso, el orden de los factores altera el producto. Si Guzmán no lo quería a Feletti, siempre en el plano de las ideas y la gestión, hubiera conseguido que primero renuncie y luego traspasar el área bajo sus dominios.

Con esta renuncia, la presión sobre el economista platense es aún más grande. Será su exclusiva competencia, sin pareceres diferenciados en concepto y metodología, el manejo de la piedra más pesada del Gobierno: la inflación.

Antecedentes

Hace una semana, previo al Censo hubo dos fotos de Guzmán que trascendieron. En la última, ya por la noche del martes, el Instagram del economista platense, haciendo el digital del conteo poblacional que tendría su fase presencial horas después.

Pero unas horas antes Guzmán se había reunido con Feletti, todavía formalmente subordinado de Matías Kulfas, en Desarrollo Productivo. En esa foto, los dos funcionarios tenían claro cada uno de los puntos de vista.

El viernes, cuando se conoció el traspaso de la Secretaría, Feletti le entregó a Guzmán los siguientes tres puntos: el primero, crear un Comité de Crisis para analizar el conflicto global y su impacto en alimentos, dejando clara su intención de sentarse en la mesa del gabinete económico, en el cual no participaba.

El segundo, achicar la brecha entre Precios Cuidados y el resto, otorgando más aumento a Cuidados y negociando con empresas que no hubiera más remarcaciones.

El tercero, implementar un mecanismo para desacoplar precios internacionales, vía aumentos de las retenciones o con la creación de cupos.

Nada de eso fue aceptado por Martín Guzmán que ya el viernes le había adelantado, con buenos modos, su postura de rechazar esos planteos.

Feletti evaluó inclusive presentar su renuncia ese mismo día, pero prefirió esperar al lunes.

Feletti ya tiene reemplazante: Hang, un hombre de Guzmán

La semana corta del Gobierno por otro feriado, en este caso por el 25 de Mayo, comenzó con una noticia casi esperada. El traspaso de Comercio Interior fue leído por Feletti y su entorno como una amable invitación a retirarse. El fin de semana el ahora exfuncionario pensó que no iba a «inmolarse» en el rumbo de Guzmán.

La gestión de Roberto Feletti es reconocida positivamente como parte de cierta remontada entre las PASO y las elecciones generales de 2021, con su inmediata batalla contra los formadores de precios, en mesas de acuerdos que fueron constantemente boicoteadas y con la trabajosa creación del Fondo Estabilizador del Precio Interno del Trigo, el famoso Fideicomiso para intentar contener el precio local de la harina, clave para la formación de insumos centrales en la mesa nacional como el pan, las pastas y las pizzas.

«El rumbo general de la economía pareció adecuarse más a las metas fiscales fijadas por el Fondo Monetario Internacional tras el acuerdo, que a satisfacer las demandas internas. Así comenzaron las diferencias dentro del equipo económico que, por sus sucesivas idas y vueltas y falta de firmeza, sufrió un serio e irrecuperable desgaste», publicó en sus redes la diputada nacional Carmela Moreau. La frase sintetiza el espíritu de gran parte del Frente de Todos que deberá ver si hay formas de reconstruir los puentes con Alberto y su círculo, cada vez más chico.

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