Este viernes el Gobierno argentino manifestó su “grave preocupación” por la presencia de un submarino nuclear estadounidense (que operó con apoyo británico) en el Atlántico sur, lo que constituiría una violación de resoluciones de la ONU que definen a estas aguas como “zona de paz y cooperación”.
El alerta inicial sobre la presencia del USS Greenville (SSN 772) en la zona fue realizada por el gobernador fueguino Gustavo Melella, quien denunció que este hecho, reconocido por el propio Comandante de la fuerza de submarinos en el Atlántico de los EEUU (COMSUBLANT), constituye “una violación flagrante a la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur aprobada por resolución 41/11 de la Asamblea General ONU”.
La introducción de un submarino nuclear en nuestro Atlántico Sur, que, en caso de haber ingresado en espacios soberanos argentinos, sería un hecho sin precedentes en nuestra historia, implica una acto de extrema gravedad para todos los Estados de la región.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) February 12, 2021
Según información oficial de los Estados Unidos, la presencia de la nave en el Atlántico sur respondía a ejercicios de colaboración con la aviación británica, que demuestran “el alcance global de ambas naciones”. Desde el COMSUBLANT además se afirmó que la base inglesa se encuentra en el “Territorio Británico Independiente de Ultramar (BIOT, por sus siglas en inglés) en las Falklands Islands”. Esta defensa de la soberanía inglesa sobre Malvinas va en contra “de las resoluciones de la ONU y la posición oficial del gobierno de Estados Unidos”, según también advirtió Melella.
Tras estos planteos, la Cancillería argentina a cargo de Felipe Solá destacó que la presencia de una nave con potencial nuclear en la región contradice la Resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que “exhorta a los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación”. La resolución también aboga por “la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región, la no introducción de armas nucleares o de otras armas de destrucción masiva”.
Desde la cartera de Relaciones Exteriores también se recordó que nuestro país ya había advertido también que la presencia de una base militar británica en Malvinas es contraria a distintas resoluciones de las Naciones Unidas como la 31/49, que solicita a los Gobiernos de la Argentina y del Reino Unido que aceleren las negociaciones relativas a la disputa sobre soberanía. “La utilización de esas fuerzas instaladas ilegalmente para objetivos geoestratégicos globales son una demostración acabada de que los argumentos utilizados por el Reino Unido nada tienen que ver con la relación bilateral con la Argentina”, detalla el comunicado argentino.
Para terminar, se insta a las naciones firmanes del Tratado sobre la proscripción de las armas nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco) y sus Protocolos Adicionales “a respetar sus disposiciones y abstenerse de realizar todas aquellas actividades que pongan en peligro el estatuto de desnuclearización militar de la región”. “Argentina lamenta que cuando estamos cumpliendo 50 años del Tratado de No Proliferación Nuclear, las relaciones internacionales se busquen seguir construyendo sobre la base de la extensión de las capacidades militares”, concluye el documento argentino.
https://twitter.com/CancilleriaARG/status/1360270567170076673?s=20
Este del submarino se trata del segundo incidente diplomático con fuerzas de seguridad de los Estados Unidos en pocos días, después de que el buque USCG Cutter Stone de la guardia costera de Estados Unidos decidiera no atracar en nuestro país durante su primer viaje al Cono sur después de que el Gobierno argentino se negara a reconocer el derecho de patrullaje en nuestras aguas territoriales, lo que generó un fuerte malestar en los Estados Unidos a pocas horas de la asunción del nuevo presidente Joe Biden.