Un testigo en el caso de Santiago Maldonado denunció al juez federal Guido Otranto por los presuntos delitos de encubrimiento agravado, incumplimiento de los deberes de funcionario público y «omisión de promover la persecución y represión de los delincuentes».
Según publicó el diario Página 12, la denuncia la realizó Ariel Garzí, amigo de Maldonado y testigo clave en la causa por su desaparición, quien imputa al magistrado no haber actuado ante las pruebas que él presentó y respecto de sucesivas intimidaciones y apremios ilegales cometidos contra su persona «por miembros de las fuerzas de seguridad de la provincia de Río Negro».
Garzí acudió a la Justicia para aportar su teléfono, con el que se había comunicado el 2 de agosto con una de las líneas de Maldonado. Según denunció, el juez no le pidió el aparato y tampoco implementó protección alguna para su persona, como éste le había solicitado. Una semana después, la ministra Bullrich la nombró en el Senado, dio sus datos e incluso buscó desacreditarlo.