A casi una semana de la aparición de supuestos chats de Marcelo D´Alessandro, en licencia como ministro de Seguridad porteño, los principales socios de Juntos por el Cambio, la UCR y la Coalición Cívica de Elisa Carrió, tomaron distintas posturas. Una de las fuerzas, salió en defensa del funcionario mientras que la otra optó por el silencio.
A lo largo de la semana, aparecieron dos voces de la CC para respaldar al funcionario. La más importante, la de Elisa Carrió, apuntó a la responsabilidad de la filtración de “las mismas mafias que asesinaron a Nisman” las que hoy “acosan” a D’Alessandro “con escuchas falsas e ilegales”.
Las palabras de la ex diputada ademàs hicieron mella en el rol del jefe de Gobierno de la Ciudad, quien si bien defendió públicamente a D´Alessandro, le otorgó licencia: “No habla muy bien del gobernante que no sostiene al funcionario, ni enfrenta a las mafias”, cuestionó Lilita. Y agregó: «Ya se ha hecho la denuncia penal correspondiente”.
Filtración de chats: D´Alessandro pidió licencia para defenderse de las acusaciones
Por el lado de la UCR, no existieron manifestaciones de peso, pese a que una de las conversaciones de los chats involucra al ministro de Desarrollo Productivo porteño, José Luis Giusti, quien arribó a dicho cargo de la mano de un acuerdo entre Martín Lousteau y Larreta.
Pero Mario Cimadevilla, ex senador radical, rompió el silencio para calificar como «bochornoso» al viaje realizado por D’Alessandro junto a funcionarios judiciales y empresarios de medios a Lago Escondido. Y estableció: «Como si todo este bochornoso episodio no fuera suficiente, el 29 del mes en curso, algunos medios periodísticos difundieron nuevos mensajes que habrían sido extraídos del teléfono móvil del titular de la cartera de Justicia y Seguridad de CABA, asistente al convite, de los que surgen los términos de los diálogos mantenidos con un alto funcionario de la Corte quién aparece ´orientándolo´ en la estrategia judicial y política a seguir por los integrantes del Senado del bloque de JxC», explicó.
«Frente a estos hechos presidente, añadió, no podemos no mirar o hacernos los distraídos». Y comentó que «ante semejante escándalo, la Unión Cívica Radical debe sentirse interpelada y, por ello no debe mantener reprochable silencio -o mansa tolerancia- frente a la inmoralidad de la actuación» de sus compañeros en la coalición.
Cimadevilla, quien también fue integrante del Consejo de la Magistratura entre 2010 y 2014, exigió que «se instruya a los integrantes de los bloques parlamentarios de nuestro partido en el Congreso de la Nación y en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, así como a los representares de dichos bloques en el Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, a adoptar las medidas que permitan el rápido desplazamiento de sus respectivos cargos, de todos los magistrados y funcionarios involucrados en estos repudiables procederes».