El proyecto del bloque del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que modifica la Ley de Catastro, que de acuerdo a la oposición permitiría la construcción de barrios privados en territorio porteño, podría tener modificaciones.
Ante Informe Político, fuentes parlamentarias señalaron que «está abierta la negociación del proyecto, se está trabajando en Comisión y se va a buscar un consenso». Añaden que la intención de Vamos Juntos es despachar «pronto» la iniciativa y estiman tratarla en la próxima sesión junto al Código de Edificación.
Pero por el momento los bloques que se oponen a Larreta no van a acompañar el proyecto pese a las intenciones de Vamos Juntos. Desde el Frente de Todos declararon que la iniciativa «está direccionada a lugares suntuosos y lujosos, claramente alejada de una propuesta orientada al acceso a la vivienda», reconocida como una «necesidad», tal como expresó el legislador del espacio Javier Andrade.
Para el diputado del FIT Pablo Almeida, consultado por este medio, «el Gobierno de Larreta quiere una ciudad cerrada». Y comentó que luego de los intentos de avanzar con los negocios inmobiliarios en el predio de Costa Salguero, el GCBA busca a través de la Legislatura que se avance con sus propuestas de “conjunto inmobiliario” y “propiedad horizontal especial”. «Modificaciones del código urbanístico que habilitarán la construcción de barrios cerrados en la ciudad que hoy no están permitidos», expresó.
También dijo que «este intento de privilegiar las viviendas de lujo intenta además avanzar sobre la costa del rio con “clubes náuticos”, privatizando su acceso al resto de quienes la habitamos, en particular desplazando a los barrios populares con falsos intentos de “urbanización” que solo profundizan la falta de acceso al derecho a la vivienda».
«Si bien ahora la oposición kirchnerista llama a oponerse a este nuevo negociado inmobiliario del PRO tenemos que recordar que fue un sector del peronismo quien le dió su apoyo a un proyecto iniciador de la privatización de la costanera en 2016 y 2018. El proyecto denominado distrito joven fue uno de los que sentó las bases para que el gobierno de la ciudad pudiera avanzar en este sentido. Desde el frente de izquierda lo rechazamos porque entendemos que la política de Vamos Juntos para mejorar la relación de la ciudad con el rio es la política de expulsar a las clases populares de la ciudad y dejar una costanera para ricos», aseveró Almeida.
Desde su visión, «es acá donde entran los proyectos de “urbanización” de los barrios populares, especialmente el barrio Padre Mugica, ex Villa 31. El gobierno de la ciudad a través de viviendas extremadamente deficientes expulsa a los trabajadores y trabajadoras del barrio ya que las nuevas viviendas no alcanzan para toda la gente que vivía en las viviendas que fueron demolidas».
https://informepolitico.com.ar/crece-la-polemica-por-el-proyecto-de-larreta-que-permitiria-la-construccion-de-barrios-privados/
«Esto se da en un marco de crisis habitacional que se profundiza con alquileres por las nubes e impagables, con una enorme cantidad de viviendas vacías (10%) que sirve solo a la especulación inmobiliaria y miles en condiciones precarias. Situación que quedó expuesta durante la pandemia costándole la vida a los más pobres, mostrando que esta pandemia también es social».
«Denunciamos que no puede avanzar el proyecto de ciudad para unos pocos, de exclusión y negocios inmobiliarios. Creemos que para que este proyecto se frene depende de la resistencia organizada popularmente en las calles. La legislatura es hoy por hoy la escribanía del PRO y Vamos Juntos, la experiencia de Costa Salguero nos dice que solo luchando en unidad se puede lograr frenar estos megaproyectos privatizadores. Desde Izquierda Socialista en el FIT llamamos a fortalecer la lucha contra la gentrificación de la Ciudad de Buenos Aires. Debe haber un plan de vivienda real, para toda la población, accesible y priorizando a quienes tienen mayores dificultades de acceso, para que los grandes especuladores no sean los beneficiados y por un impuesto a la vivienda ociosa. La respuesta del gobierno de la ciudad es la exclusión y la negación de la crisis habitacional real, pero por el otro lado el gobierno nacional ha demostrado que su respuesta es, como en Guernica, la represión a quienes reclaman tierra para vivir», concluyó.