La ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, justificó la suspensión total de las clases por la semana próxima ante el «momento de angustia» que se atraviesa y «la situación no para de crecer en términos sanitarios».
«Hace dos semanas atrás seguían las actividades económicas abiertas, entonces las clases también continuaron; ahora cambió», sostuvo la funcionaria en diálogo con radio Continental.
También apuntó que hubo diálogo «con el Gobierno nacional y por el momento de angustia que estamos viviendo todos los argentinos y la situación que no para de crecer en términos sanitarios, hoy se decidió que todo lo demás se cierra y las clases también».
Consultada por la posibilidad de que las clases se brinden virtualmente, la ministra dijo que «lo que vimos en estos meses es que la presencialidad no puede ser reemplazada por la virtualidad», insistió Acuña y aclaró que a las familias que decidieron no enviar a sus hijos de forma presencial a la escuela por temor a los contagios, «no se les computan las faltas y se los acompaña con cuadernillos».
Trotta cuestionó la decisión de Larreta de suspender las clases por tres días
Y remarcó que desde el Gobierno porteño tienen «la convicción de que la escuela con protocolo es un lugar seguro, tres meses mostramos la evidencia que no es un lugar donde los contagios se propagan».
La decisión del GBCA cosechó críticas en varios referentes gremiales docentes. Amanda Martín, referente de Ademys, manifestó: «Si suspende las clases virtuales es porque no hubo distribución de computadoras y conectividad. Y para autoencubrirse de su responsabilidad y recorte de presupuesto dice que va a extender a diciembre las clases, pase lo que pase. Es una impostura».
Si suspende las clases virtuales es porque no hubo distribución de computadoras y conectividad.
Y para autoencubrirse de su responsabilidad y recorte de presupuesto dice que va a extender a diciembre las clases, pase lo que pase.
Es una impostura. pic.twitter.com/h8dT836mlt— Amanda (@amandamartinok) May 21, 2021