Luego de 15 días de protestas, Ivan Duque, presidente de Colombia, busca desactivar el conflicto social que no cesa pero todavía está lejos de obtener algún resultado concreto.
En este contexto, el alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos, delegado del Gobierno ante el Comité nacional de paro, reiteró este jueves su «plena voluntad» de iniciar una mesa de negociación en aras de lograr un acuerdo, luego de manifestaciones en lugares públicos y represión en el país que ya dejaron 41 civiles muertos.
La feroz represión desatada contra los manifestantes, en tanto, se tradujo este jueves además en una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) por «excesos de la Fuerza Pública en la protesta», y varios delitos durante las manifestaciones que se han desarrollado desde el 28 de abril pasado.
La acusación está cabezada por el senador Iván Cepeda, del Centro Democrático, pero de ella se hacen parte varias ONG y organizaciones civiles.
En el documento, los denunciantes piden que el Tribunal internacional active su competencia al acusar al Estado colombiano «de «no tener voluntad de adelantar las investigaciones en la comisión de acusaciones de la Cámara y demás organismos, debido al exceso de concentración de poder en cabeza del presidente Iván Duque».
Colombia: Se incrementan las protestas e integrantes del oficialismo cuestionan a Duque
En relación al diálogo, Ceballos, junto al ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, insistieron en que el Gobierno del presidente busca dar este paso con el acompañamiento de la Iglesia y de las Naciones Unidas, que confirmaron su plena voluntad de facilitar el proceso, informó el diario local El Tiempo.