Por Sofía Achigar
La convocatoria la realizaron el colectivo Ni Una Menos y la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, como afirmó una de las representantes de ese agrupamiento, “estamos llamando a reuniones en todo el país”. Al inicio, también tomó la palabra Clarisa Gambera, secretaria de Género de ATE, quien dio la bienvenida y denunció la política de desguace en el Estado por parte del gobierno nacional y llamó a “construir un 8 de marzo en unidad de acción”, en alusión a la diversidad de espacios y sectores presentes.
El primer testimonio fue de Lucía Castro, la compañera de Nahuel Morandini, docente preso ilegítimamente por sus expresiones humorísticas en la red social X sobre el exgobernador jujeño Gerardo Morales.
La participación fue de cientos de personas activistas feministas, LGBTIQ+, de DDHH, estudiantiles, antirracistas, de movimientos sociales, referentes sindicales y políticas del peronismo y la izquierda. Habló y llamó a apoyar su lucha Pierina, lesbiana procesada por exigir la aparición con vida de Tehuel y familiares y amigas de víctimas de femicidio.
Algunos de los colectivos y referentes que participaron, también lo hicieron en la asamblea feminista que se hizo de cara al paro nacional del pasado 24 de enero, como Nina Brugo de la Campaña por el Aborto y Andrea D’Atri fundadora de la agrupación internacional Pan y Rosas y reciente legisladora porteña electa del Frente de Izquierda. Dora Barrancos, socióloga feminista y miembro del CONICET dijo presente, y en su discurso aseguró que “la derecha nos eligió como enemigas casi diabólicas” y en ese sentido planteo que “como nunca tenemos que estar unidas y unides”.
La novedad en esa instancia de debate del feminismo fue la asistencia de delegaciones de las asambleas barriales de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires y un grupo de mujeres que impulsan la Posta de Salud y Cuidados que fueron quienes asistieron a las víctimas de la represión en la última semana de enero durante las jornadas de protesta frente al Congreso Nacional en rechazo a la Ley Ómnibus.
Estuvieron de las Asambleas de Almagro –con su Comisión de Género-, la de Boedo –con su Comisión de Enlace-, de Av. Córdoba y Juan B. Justo, de Parques Patricios y Avellaneda, Lugano, Lanús y Moreno de la zona sur y norte del conurbano respectivamente.
Jesica y Helena se organizan en Almagro, se sumaron para contar su experiencia de organización, las conclusiones que reflexionaron colectivamente y hacer propuestas a todas las presentes. La primera contó que pusieron en pie una comisión desde donde impulsarán actividades en el barrio como talleres de educación sexual integral y jornadas cultuales, y la segunda afirmó el deseo de “que se nos vea el 8M, mostrar lo que está surgiendo desde abajo en diferentes lugares porque somos las mujeres enfrentando el ajuste, el hambre, los cortes de luz. Ayer votamos seguir exigiendo un paro de la CGT y nos parece importante que el 8 se transforme en paro general y con plan de lucha hasta bajar el Decreto (de Necesidad y Urgencia NdR) y el protocolo de Bullrich”.
El micrófono iba circulando de mano en mano donde algunos reclamos y expectativas se expresaron transversales a la heterogeneidad del espacio. La defensa de los derechos conquistados en primer lugar la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. El repudio al protocolo anti piquetes de Patricia Bullrich, la emergencia en los comedores populares y los bajos salarios de trabajadoras y trabajadores, la crisis de alquileres y de la vivienda, el ajuste general que impacta con más fuerza sobre las trabajadoras formales e informales como ocurre en los ámbitos educativos y de la salud; la oposición al DNU que impulsa Milei y la necesidad de trabajar para impulsar una movilización masiva y unitaria.
Respecto al reclamo de paro efectivo el próximo 8 de marzo, el debate quedó abierto y seguramente continúe desarrollándose en las siguientes asambleas. Se evidenció entre las trabajadoras organizadas sindicalmente, como en Ademys, Suteba, UTE, ATE, CTA, UTEP y AMMAR. En ese sentido, Leonor Cruz Secretaria de Géneros y Diversidades de la CTA Autónoma, afirmó que “estamos bajo la línea de la pobreza. Tenemos claro el enemigo. No necesitamos que decreten un paro. El paro no se decreta, se construye, no se anuncia, se hace con las compañeras en los barrios, en las ollas, en los sindicatos. Pero este es un nuevo tiempo, hoy la calle no es igual, construir un 8 de marzo masivo es lo que necesitamos”. A su vez, Bárbara Acevedo, enfermera en el Hospital Garrahan quien puso a disposición la Posta de Salud y Cuidado para la movilización del 8, apuntó: “En nuestros hospitales nos dividen no sólo por orientación sexual, de género, sino por tramo, categoría, los trabajadores de salud vamos a la par sin divisiones y por todos nuestros derechos fundamentales. Hay que decirlo, en los hospitales no se están haciendo asambleas, cuando decimos paro y plan de lucha nacional, hay que ir a los hospitales a hacer asambleas, votarlo, garantizarlo y llevarlo por fuera de las puertas de las instituciones”.
Al finalizar, realizaron un pañuelazo y foto para difundir en las redes sociales el lanzamiento de la preparación de la movilización. En el transcurso de las horas, tomaron la palabra más de 40 asistentes en una lista que pasó las 100 personas y que continuará el próximo miércoles a las 18 h en el mismo lugar.
