En el marco de una causa que indaga delitos sexuales contra secuestradas en la ESMA en la última dictadura cívico militar, el Tribunal Oral Federal 5 condenó a 24 años de prisión al represor Jorge «Tigre» Acosta. También, quedó sentenciado otro represor que integró el grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA, Alberto González.
En ambos casos las penas fueron unificadas a prisión perpetua por la sumatoria de condenas anteriores impartidas a ambos represores en juicios previos por delitos de lesa humanidad cometidos en la ESMA.
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Las sentencias, determinadas por los jueces Grunberg, Obligado y Pallioti, se dictaron por «violación agravada por haber sido cometida en concurso de dos o más personas, reiterada en -al menos- diez oportunidades», abuso deshonesto, privación ilegítima de la libertad y tormentos, delitos que se declararon imprescriptibles por ser de lesa humanidad.
Los hechos ocurrieron durante 1977 y principios de 1978, según la acusación con la que ambos represores llegaron a juicio. Y, añaden fuentes judiciales, los fundamentos del veredicto se conocerán el próximo 12 de octubre.