Cristina resaltó el poder transformador del Estado, mientras Guzmán se iba por falta de apoyo político

La vicepresidenta encabezó un homenaje por el aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón. La acompañaron el intendente Mario Secco, de Ensenada; el gobernador Axel Kicillof y Máximo Kirchner. Algunas definiciones que parecieron empujar la salida de Martín Guzmán y el desafío de Alberto.

Sin que nadie lo supiera con antelación, mientras Cristina comenzaba su discurso en Ensenada, el ahora exministro de Economía ponía en clave de arroba tuitera las 7 carillas de su renuncia indeclinable al cargo.

Cimbronazo de sábado, otra vez, como cuando Matías Kulfas fue víctima de su propio off the record, ahora es Guzmán quien altera las rutinas de Olivos.

https://informepolitico.com.ar/la-carta-de-renuncia-que-guzman-publico-mientras-hablaba-cristina/

El llamado a discutir una Renta Básica Universal; el ejemplo de Perón para usar la lapicera en favor de los más necesitados; la comparación del pensamiento de Guzmán con el de Carlos Melconián en materia de déficit fiscal; fueron algunos de los puntos en dónde se puede detectar que el problema de fondo no es solamente sin un funcionario «funciona».

El problema es político y si Guzmán señalaba que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional era el programa económico de la Argentina, era evidente que la coexistencia en un mismo gobierno de dos posturas antagónicas era un hilo que el peso de la crisis hizo cada vez más liviano.

En la semana, Alberto había respaldado a Guzmán y entre las demandas del renunciante están buscar un «acuerdo político dentro de la coalición gobernante para solucionar los problemas». Ahora quedan dos grandes opciones: hay un acuerdo, con cambios no de nombres sino de formas o la tensión va a crecer sin que las disonancias puedan disimularse mucho más.

Desde el entorno de Alberto ratificaron, tras la renuncia de Guzmán, que el rumbo económico sigue igual. A esa definición, la duda obligada es si el próximo ocupante del Quinto Piso de Palacio de Hacienda llega al cargo con firmeza o con un bolsito de mano, haciendo una breve estadía en el despacho del infierno político.

El nombre a elegir puede develar ese interrogante. Pero el cerco no es sobre Alberto, es el rumbo el que está en cuestión. Cristina venía avisando y si el tour de presentaciones de la vice se acelera, como se conoció antes del acto de este fin de semana, se viene el desafío más grande de Alberto.

Las señales pueden proteger o, como en este caso, obligarte a decidir.

En mayo pasado, estas líneas que publicamos en este portal, graficaban esa tensión.

(…) «A un año y medio de las elecciones, la disyuntiva en el Frente de Todos es crucial y tiene pocas aristas. O reactiva con niveles de inclusión distributiva que hasta ahora son regresivos, es decir que, en términos de poder adquisitivo, por ahora los bolsillos pierden frente a los precios.

O, caso contrario, se conforma con pelear muy disminuido frente a la oposición de Juntos por el Cambio, que presionados por derecha, van por un segundo tiempo desde 2023″(…)

https://informepolitico.com.ar/martin-guzman-y-el-desafio-de-asumir-mas-funciones-en-la-tormenta-inflacionaria/

 

El discurso de Cristina en Ensenada

La expresidenta llamó a «usar la lapicera en nombre del pueblo». Hizo énfasis en la delicada situación económica y social, por lo cual llamó a los integrantes del Gobierno a «cambiar la realidad desde el Estado».

El mensaje de la vicepresidenta estuvo atravesado por la necesidad de la unidad, al tiempo que respondió a las críticas que recibió por parte de integrantes del Gobierno sobre sus dichos de los planes sociales: «Me quieren hacer decir cosas que no dije». En este puntó, llamó a discutir el salario básico universal, un proyecto que impulsa el referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Juan Grabois.

«ME ACUERDO PERFECTO LO QUE ESTABA HACIENDO CUANDO MURIÓ PERÓN»

«Estaba en La Plata, estudiando para rendir, casa vacía. Suena el teléfono, mi vieja llorando, se murió Perón», recordó Cristina al comenzar su discurso.

«Cuando venía para acá, pensaba en Perón, me vine con un libro que Néstor andaba todo el tiempo, el manual de Conducción política. Yo mucho no lo leía a Perón. Yo más que nada lo observaba. A los políticos hay que mirarles lo que hacen», afirmó.

«Elegí unos párrafos. Persuasión con hechos, qué decía Perón, ‘yo no persuadía a la gente con palabras, porque las palabras poco persuaden, yo la persuadí a la gente con hechos y con ejemplos'», leyó la vicepresidenta, en respuesta directa a los dichos de Alberto en el acto de la CGT, el día anterior.

CRISTINA KIRCHNER: «PERÓN CAZÓ LA LAPICERA Y NO LA LARGÓ MÁS»

«¿Cómo construye a Perón el poder? Pide ir al departamento nacional del Trabajo. No lo conocía ni el gato. En noviembre lo transforma en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Ahí cazó la lapicera y no la largó más», dijo Cristina en referencia a la trayectoria de Perón dentro del Grupo de Oficiales Unidos (GOU).

«Entró a firmar y ¿qué firmó? El estatuto del peón rural. Derechos que los peones no tenía. Se ganó el odio eterno de los terratenientes», agregó.

«¿POR QUÉ FUE TAN ATACADO PERÓN? PORQUE USABA LA LAPICERA EN FUNCIÓN DEL PUEBLO»

«El hombre ahí no paró, después fue Presidente, siguió firmando, la Constitución (de 1949), derechos de los trabajadores. Esto es lo que Perón decía, la conducción, el amor del pueblo, la convicción del pueblo por sus dirigentes es en base a los hechos, las palabras, tal vez Jesucristo, pero ni siquiera porque tuvo que hacer milagros», dijo Cristina, a modo de ejemplo sobre la figura de Perón.

En un mensaje que claramente opera al interior del Frente de Todos, la vicepresidenta dijo que «es importante que entendamos la mecánica de la construcción del poder del peronismo, de la política. ¿Por qué fue tan atacado Perón? Porque usaba la lapicera en función del pueblo. Por eso lo metieron preso, por eso después los bombardeos en la Plaza».

«NECESITAMOS TAMBIÉN SUPERAR EN LA ARGENTINA ESE ODIO IRRACIONAL DEL QUE FUE OBJETO Y SIGUE SIENDO OBJETO EL PERONISMO»

«Creo que necesitamos también superar en la Argentina ese odio irracional del que fue objeto y sigue siendo objeto el peronismo», destacó la vicepresidenta y reivindicó el origen del peronismo: «Veo que los peronistas le decimos a alguien gorila, más que nada nos reímos de las cosas que dicen y hacen ‘los gorilas’, pero no somos agresivos, ni queremos suprimirlos. Somos un movimiento nacional y popular con inmensa alegría de vivir».

 

«CARLOS ZANNINI FUE EL QUE DESTRABÓ EL GASODUCTO NÉSTOR KIRCHNER. HAY FUNCIONARIOS QUE FUNCIONAN»

«No iba para atrás ni para adelante. El señor lo tuvo dos días en la Procuración del Tesoro y lo destrabó. Si tenemos gasoducto es porque él hizo una correcta interpretación de la ley y se pudo firmar el DNU. ¿Vieron? Hay funcionarios que funcionan. Hoy estoy positiva». La mención está vinculada justamente al motivo de la salida de Kulfas, que en su off deslizó posibles hechos de corrupción.

«MELCONIAN PIENSA MÁS PARECIDO A GUZMÁN CON EL DÉFICIT FISCAL»

Cristina Kirchner también habló a su reunión con el economista del PRO Carlos Melconian: «Está claro que Melconian no piensa como yo y yo como él. Pero a mí me gusta escuchar a todos y si me convencen de que estoy equivocada, que no sería la primera vez que me convencen de que estoy equivocada de algo, lo hago, fuimos a una reunión muy buena».

«Cuando se conoció, le dijeron de todo los del otro lado al pobre Melconian. Lo retaron, lo agredieron, violentos. ¿Pero en serio piensan que de esa manera se puede construir un país?», preguntó Cristina.

«Tuvimos una coincidencia, que al problema principal que tiene la Argentina y que causa el fenómeno inflacionario es la economía bimonetaria. Él piensa más parecido a Guzmán con el déficit fiscal, opiniones son opiniones», remarcó.

Fue el momento exacto en el que Guzmán publicaba en Twitter su renuncia.

«NO CREO QUE EL DÉFICIT FISCAL SEA LA CAUSA DE LA INFLACIÓN»

«No creo que el déficit fiscal sea la causa de la inflación estructural desmesurada y única en el mundo que tiene la Argentina», analizó Cristina.

Y dejó un mensaje para el FDT: «Tenemos que animarnos a discutir en serio cuál es la verdadera causa de este problema que aflige a los argentinos».

En ese sentido, pidió un gran acuerdo nacional: «Se lo dije a Melconian, no hay posibilidad si no hay un gran acuerdo, hay que encontrar un instrumento que vuelva a colocar una unidad de cuenta, una moneda de reserva y una moneda de transacción, si no hacemos esto estamos sonados, venga quien venga».

«Me voy a reunir con quien me tenga que reunir, en tanto y en cuanto sea para explicar nuestros fundamentos, y tratar de persuadir al otro también. Yo no niego ni renuncio nunca a convencer», remarcó.

La vicepresidenta dijo que no es «apologista del déficit fiscal» y que es necesario discutir «estas cosas» porque «la situación de la Argentina es muy grave». «Es muy triste ver conspirar contra el país, no contra un gobierno peronista, sino contra los argentinos», agregó.

«ME QUIEREN HACER DECIR COSAS QUE YO NO DIJE»

La vicepresidenta se refirió a la interna a raíz de sus declaraciones por los planes sociales y apuntó contra integrantes del FDT: «Me quieren hacer decir cosas que yo no dije. Cuando me refería a las políticas sociales, hablé de tres fenómenos: de que no debíamos tercerizar la política, que debíamos acabar con las altas y bajas que las decidiera cualquier dirigente barrial y no el Estado y la tercera que hubiera un control, que el Estado recuperar el dominio».

«A mí me apena mucho que pueda haber dirigentes de nuestro espacio político de que por el hecho de que las titulares de AUH sean las mujeres, el 94 por ciento son mujeres, digan que esto destruye a las familias porque esto forma el matriarcado. Cualquier dirigente puede decir cualquier cosa, el problema es si es un dirigente que diseña las políticas sociales del Gobierno», expresó, en una clara alusión a Emilio Pérsico.

«TENEMOS QUE EMPEZAR A DISCUTIR LA NECESIDAD DE UN INGRESO UNIVERSAL BÁSICO»

En otra parte de su discurso, Cristina Kirchner contó que habló con el dirigente social Juan Grabois y que considera que hay que discutir «la necesidad de un ingreso universal básico», un proyecto presentado por el dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).

«Hay que pensar en un ingreso universal básico que no dependa del favor de nadie, que esta es la gran ventaja de la AUH, la independencia», afirmó.

«Es necesario reasignar los recursos más inteligentemente y que puedan llegar. Si hay 7 millones de trabajadores informales ¿por qué reciben solo un ingreso extra un 1.300.000?», explicó.

«LA REALIDAD SE CAMBIA DESDE EL ESTADO COMO HIZO PERON MUCHACHOS»

«Cuando ve como se ha distribuido el ingreso, cuando terminamos el Gobierno era 51 por ciento los laburantes, y 49 por ciento el capital, hoy estamos en 42 por ciento los laburantes y 58 por ciento», recordó la vicepresidenta, al tiempo que precisó: «Y los dirigentes sindicales siempre son los mismos y los empresarios también. ¿Qué es lo que cambió? Cambiaron las políticas del Estado».

«La realidad se cambia desde el Estado como hizo Perón muchachos, los sindicatos existían antes de Perón. Hay sindicatos fuertes cuando hay políticas públicas fuertes, y sino acordarse de los años 90», apuntó.

«EL MEJOR HOMENAJE QUE LE PODEMOS HACER A PERÓN ES VER LO QUE HIZO Y TRATAR DE ACERCAR EL BOCHIN UN POCO»

«Es hora, en nombre de lo que creemos, a convocar al resto de la sociedad a hacer algo diferente, hacer lo mismo, que nadie discute, que todo se anule, no va más», afirmó Cristina.

En ese momento del final, ya todos sabían sobre la renuncia del ministro de Economía Martín Guzmán. Alberto volvía a Olivos y en Ensenada, el acto llegaba a su fin con esta frase de Cristina: «Por eso, quería hoy hacerle este homenaje a Perón. El mejor homenaje que le podemos hacer a Perón es ver lo que hizo y tratar de acercar el bochín un poco».

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