El titular del bloque de diputados, Germán Martínez, se refirió a la posibilidad del veto a la iniciativa. Además, dijo que «consideramos que no tuvimos debate».
Ante la posibilidad de que el presidente de la Nación vete la ley de Boleta única, impulsada por la oposición, si es que consigue su aprobación en el recinto el diputado Germán Martínez, del Frente de Todos y titular del bloque picanteó el clima y lanzó «primero que junten el quórum y después vemos».
El legislador remarcó la necesidad de dar un mayor debate al tema: «tuvimos dos reuniones informativas con aportes muy valiosos, a favor y en contra del proyecto de Boleta Única. En ningún momento pudimos analizar, ni discutir entre nosotros los diputados los distintos aportes. No pudimos discutir los distintos proyectos, la experiencia santafecina, la cordobesa».
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Martínez cruzó a la oposición y dijo que «lo único que han hecho es conformar afuera del ámbito de las comisiones un texto unificado, lo trajeron a la comisión, juntaron las firmas y, como diríamos en el barrio, marche preso. Esta es la forma que tienen de discutir una mayoría electoral».
«Por algo la Constitución pide que si uno saca una ley tenga que tener sí o sí, en el caso de la Cámara de Diputados, una mayoría de 129 votos a favor», planteó el diputado y agregó que la Carta Magna también excluye a los temas electorales de la «posibilidad de ser legislados por decreto, con el objetivo de generar consensos».
«Un consenso que no lo hubo en la comisión y que tampoco lo va a haber en el recinto. Podrán hoy sacar un dictamen de mayoría, pero eso no significa consenso», explicó.
Qué plantea el Gobierno
Patricia García Blanco, secretaria de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, expuso la semana pasada en el marco del plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto de la Cámara de Diputados. La funcionaria señaló que es «imprudente» avanzar con la implementación de la boleta única y explicó que un cambio del sistema electoral actual exige «un debate profundo, pleno e integral» y «no puede hacerse a las apuradas y menos para imponer una agenda».
«Desde el ’83 a la fecha las elecciones se desarrollan con total normalidad y no ha habido denuncias», recordó García Blanco y dijo que el sistema «ha dado pacífica alternancia a las distintas fuerzas».
Destacó asimismo que con el actual sistema de boleta partidaria «las fuerzas políticas han ganado siendo oposición y perdieron siendo gobierno», al advertir que la implementación de la boleta única «no garantiza reducción de costos y no termina con las listas sábanas».
Además, sostuvo que el actual sistema «permite la fiscalización de forma rápida a diferencia de la boleta única que genera confusión al momento de conteo de votos» y manifestó su preocupación «porque se fuerce esta reforma de manera express. Las reformas deben ser meditadas», al advertir sobre la «imposición de soluciones mágicas».