Este viernes el Banco Central profundizó aún más el cepo que rige para el mercado cambiario y la utilización de moneda extranjera aprobando un nuevo límite para el uso de las tarjetas de crédito en el exterior y poniendo un tope de 50 dólares a la extracción de adelantos en efectivo por cajero en el extranjero.
Se trata de una regulación para operaciones vinculadas a la participación en juegos de azar y apuestas, así como a la transferencia de fondos a cuentas de inversión en administradores de inversiones radicados el exterior.
La entidad monetaria conducida por Guido Sandleris viene apurando medidas cada vez más radicales (como la decisión de prohibir la compra de más de 100 dólares en efectivo o 200 por home banking para personas físicas), como para tratar de contener la fuga de reservas que sólo desde las PASO superaron los 22 mil millones de dólares.
Según se detalla en la Resolución 6823, las entidades financieras y otras emisoras de tarjetas locales “deberán contar con la conformidad previa del Banco Central para acceder al mercado de cambios para realizar pagos al exterior por el uso de tarjetas de crédito, débito o prepagas” que se hayan emitido en Argentina a partir del 01 de noviembre inclusive «cuando tales pagos se originen, en forma directa o indirecta a través del uso de redes de pagos internacionales”.
La restricción a las tarjetas de crédito será en lo que hace a la participación en juegos de azar y apuestas de distinto tipo, transferencia de fondos a cuentas en Proveedores de Servicios de Pago, transferencia de fondos a cuentas de inversión en administradores de inversiones radicados el exterior, realización de operaciones cambiarias en el exterior o adquisición de criptoactivos en sus distintas modalidades.
En cuanto al límite a la extracción de 50 dólares por cajero, se aclara que si el titular de la cuenta quiere extraer más dinero puede hacerlo en sucesivas operaciones, pero deberá pagar más comisiones, ya que por cada operación en el exterior se pagan impuestos.