Después de comentar la denuncia de que el testimonio de Alejandro Vandenbroele que comprometió al ex vicepresidente Amado Boudou pudo haber sido “comprado”, el flamante presidente del Consejo de la Magistratura Alberto Lugones planteó que no hay que tenerle temor a revisar sentencias.
Días atrás, apenas designado para presidir el Consejo de la Magistratura, el funcionario había afirmado que “hay sentencias basadas en testimonios complejos, como testigos comprados, como pasó en el caso Boudou”. En una entrevista radial de este domingo, añadió que “si un testigo de cargo arregló su precio para declarar en contra de alguien” se trata claramente de un caso en el que habría que revisar la sentencia.
Por acuerdo entre oficialismo y oposición, el juez Lugones presidirá el Consejo de la Magistratura
Manifestándose sorprendido por la repercusión de sus declaraciones, Lugones insistió en que “si el testigo de cargo arregló su precio para declarar en contra de alguien, esa sentencia deberá ser investigada a ver si debe ser mantenida en el tiempo o justifica algún tipo de nulidad o recurso de revisión ante tribunales superiores”. Y añadió: “También he dicho que si no es esa la única prueba de cargo” el tribunal podrá concluir que “esa sentencia tenía entidad por otras pruebas”.
El magistrado consideró que el dato sobre el pago a Vandenbroele con la suma de más de un millón y medio de pesos para comprar un hotel boutique en Mendoza constituye información pública que ya circuló en los medios, ante lo que opinó: “Si no fuera así, porque hay otra razón que lo pudiera justificar, cosa que se me hace difícil imaginar, no nos asustemos de que las sentencias puedan ser revisadas”. Y concluyó ratificando que este mecanismo “hace a la salud de las instituciones de la República”.