A un año de la primera sesión virtual, la Cámara de Senadores le dio el visto bueno a los últimos Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) que firmó el Presidente Alberto Fernández para restringir la circulación y frenar los contagios de coronavirus, con 39 votos afirmativos y 27 negativos. Además, se espera que en algunas horas debata el proyecto de resolución del neuquino Oscar Parrilli para que los Derechos Especiales de Giro del FMI sean destinados a morigerar el impacto de la pandemia dentro del país.
Después de un mes sin sesionar, el Senado volvió a ser el escenario de acalorados debate políticos. «El oficialismo va a aprobar un decreto que fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema, un fallo que puede parecer más o menos relevante, potente o ejemplificador, pero lo que no pueden es reinterpretar la Constitución», disparó Guadalupe Tagliaferri que trabaja en línea con el jefe de Gobierno porteño.
En su rol como miembro informante, Oscar Parrilli señaló que «además de la vacuna, el elemento fundamental para combatir la pandemia son las restricciones«. «Cito a todos los colegas a votar favorablemente para apoyar al Gobierno en estos DNU que sancionó», pidió pero no fue así.
Con una agenda apretada, el Congreso pisa el acelerador con leyes clave para el Gobierno
En la misma línea opinó la mendocina Anabel Fernández Sagasti: «Estamos hablando de decretos mucho menos restrictivos que los que se dictaron el año pasado, con el jefe de Gobierno porteño de un lado y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires del otro», y se preguntó: «¿ahora de repente entienden que es inconstitucional?».
En tanto, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, Luis Naidenoff (UCR), planteó que «en el marco de la comisión de control se tienen que verificar determinados recaudos para el dictado de estos decretos». «No hay emergencia que avale no respetar las competencias propias que fueron delegadas a las provincias», enfatizó el formoseño.
En el primer momento de la sesión, resolvieron seguir sesionando de forma mixta. Solo tres opusieron (Esteban Bullrich, Gladys González y Pamela Verasay) y el aliado macrista Juan Carlos Romera se abstuvo. Después aprobaron por unanimidad el decreto presidencial de la Cámara alta que firmó Crisitna Kirchner para que el aumento de sueldo de los legisladores se destine a instituciones de salud pública y personal médico.