En el marco de la tercera ola de la epidemia de coronavirus que viene golpeando a Europa en las últimas semanas, Francia decidió volver a partir de este sábado a las etapas más duras de la cuarentena, con fuertes limitaciones a la circulación, toque de queda y cierre de comercios no esenciales y escuelas.
La medida, anunciada este miércoles por el presidente francés Emmanuel Macron, extenderá a todo el país durante un mes las medidas ya vigentes en 19 departamentos del país europeo. Entre otras restricciones, se prohíben los vuelos comerciales salvo para casos excepcionales, se limita la circulación a menos de diez kilómetros del lugar de residencia, se cierran los institutos y escuelas por tres semanas y se establece un toque de queda de 12 horas diarias desde las 18.
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También se cerrará el comercio no esencial en todo el país y se limitarán los desplazamientos entre regiones salvo por motivos profesionales o razones de fuerza mayor. En su discurso al país, Macron también recomendó el mayor esfuerzo posible para garantizar el trabajo a distancia.
Ante la agudización de la epidemia, el Gobierno busca aumentar el número de camas de cuidados intensivos hasta las 10.000 unidades, en lugar de las 7.655 ya utilizadas al día de hoy. Macron también anticipó las intenciones oficiales de comenzar a vacunar a los mayores de 60 años el 16 de abril y a los mayores de 50 años el próximo 15 de mayo. Con ese esquema, el presidente pronosticó una vuelta a “una vida más normal” para mediados de mayo.