Mientras la economía nacional es cotidianamente golpeada por la imparable subida del dólar y la constante retracción del mercado interno, el Gobierno de Mauricio Macri intenta generar señales positivas para los mercados internacionales a partir de una redefinición del acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional a mediados de junio y con un posible anuncio de un salvataje financiero directo de Estados Unidos que podría superar los 20 mil millones de dólares. Este miércoles se confirmó el adelanto del resto de los fondos del préstamo del FMI como para garantizar las necesidades financieras de 2019.
Alejandro Werner, responsable Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, extendió su permanencia en nuestro país para avanzar en la renegociación de las condiciones del acuerdo stand by por 50 mil millones de dólares que firmó el presidente argentino hace algo más de dos meses. El objetivo original de la visita de Werner era certificar la revisión de cuentas que el equipo del organismo financiero internacional viene realizando sobre la economía nacional, pero su permanencia se extendió atendiendo a los pedidos oficiales del gobierno argentino para renegociar algunas cláusulas del acuerdo, adaptándolo a las nuevas condiciones.
Desde el oficialismo se había dejado trascender hace días que sería inminente el anuncio de una reformulación del Memorando de entendimiento con el FMI para llevar tranquilidad a los mercados y “despejar todas las dudas sobre que el programa financiero argentino para 2019 cierra perfectamente”. El Gobierno insiste en que no los reajustes no incluyen un pedido de más dinero, sino que se limitarían a redefinir los objetivos inflacionarios, confirmar la mayor libertad del Banco Central para utilizar reservas en el mercado cambiario para limitar la disparada del dólar y una redefinición de los objetivos de rescate de Letes. Finalmente esta mañana el presidente Macri confirmó: «Hemos acordado con el Fondo Monetario Internacional adelantar todos los fondos necesarios para garantizar el cumplimiento del programa financiero del año próximo».
El plan B del oficialismo, que puede volver a revitalizarse si se complicara la situación financiera, apuntaba a dar seguridad a los mercados a través de un salvataje especialmente negociado con el presidente estadounidense Donald Trump. Si bien todavía no hay confirmaciones oficiales del acuerdo, lo que originalmente se presentaba como un paquete de ayuda especial de entre 8 y 15 mil millones de dólares ahora se estira hasta los 27 mil millones.
Además de la relación personal del presidente argentino con su par estadounidense, juega a favor la vieja amistad con Steven Mnuchin, director de la Secretaría del Tesoro estadounidense. De todos modos, la palabra final para el acuerdo la tiene el presidente Trump, por lo que Macri deberá negociar personalmente el préstamo especial. En este sentido, sólo existe un antecedente de salvataje directo de Estados Unidos a un país latinoamericano en crisis financiera, el de Bill Clinton ayudando a México luego de la crisis del Tequila de 1994. Según informa el portal La política online, el actual titular del BCRA Luis Caputo, habría afirmado que un acuerdo directo con Estados Unidos lograría bajar el riesgo país “a cero”.
Para estas negociaciones también será fundamental el orden económico interno, por lo que el Gobierno presionará para firmar lo antes posible los acuerdos que permitan un Presupuesto 2019 que consagre una importante baja del déficit fiscal, para lograr el 1,3% comprometido con el FMI.