Kicillof inauguró la nueva Alcaidía de Florencio Varela con fuertes críticas a la gestión de Vidal

Este miércoles por la mañana el gobernador Axel Kicillof participó del acto de inauguración de la nueva Alcaidía Departamental de Florencio Varela, con la presencia del ministro de Obras Públicas de la Nación Gabriel Katopodis, el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia Julio Alak y el intendente Andrés Watson.

Desde Provincia de Buenos Aires explican que en menos de un año se construyeron 1222 nuevas plazas de detención. Específicamente, la nueva Alcaidía Departamental de Florencio Varela cuenta con 128 lugares y está en marcha una ampliación para 192 nuevos lugares. También se inauguraron 2 hospitales penitenciarios, que elevan la cifra de camas disponibles para el sector de 57 a 388 en los doce complejos penitenciarios de la provincia.

Kicillof afirmó que «hay momentos en que más que hablar, alcanza con señalar, mostrar y exhibir el trabajo que se hizo», señalando a la nueva Alcaidía. «No somos de la escuela del marketing político, de la publicidad y los slogans, somos de la escuela de los hechos, de la transformación de la realidad en la que vive nuestro pueblo, para eso hacemos política», remarcó.

Vidal le respondió a Kicillof por sus acusaciones sobre el reparto de sobres: «No somos todos iguales»

Respecto de la cuestión penitenciaria en la Provincia, recordó que cuando asumió su mandato estaba en curso una huelga de hambre por el hacinamiento como cuestión estructural y la falta de pago a los proveedores que generaba una coyuntural falta de alimentos y medicamentos. «Creo que con esos dos hechos queda claro el diagnóstico: hay problemas que llevan décadas pero cuando a uno le toca la responsabilidad de gobernar puede hacerse el distraído y ocultarlos, por lo grandes, por lo difíciles, a veces por lo subterráneo, y dejar que la cosa se siga deteriorando porque probablemente los cambios lleven mucho tiempo, a veces más que los ciclos electorales». Luego añadió que la cuestión penitenciaria también se posterga porque «no es un tema electorales clásicos» pero añadió que «una cosa es no avanzar y otra es retroceder, como ocurrió durante el gobierno pasado».

Kicillof planteó que desde el momento de su asunción sostuvo que «había que darle una solución de fondo al problema penitenciario en la provincia, costara lo que costara y tardara lo que tardara». Luego remarcó que si bien «algunos piensan que simplemente encarcelando a alguien tras un delito el problema está resuelto y eso es mentira», ya que si bien quien cometió un ilícito «tiene que cumplir su condena», debe hacerlo «respetando nuestra Cosntitución provincial y los derechos humanos». «La condena no puede ser una tortura», insistió, ya que un estado penitenciario de hacinamiento y malas condiciones implica que tras la liberación una buena parte de los ex detenidos tienden a reincidir, «con lo cual lo único que ganamos es posponer el problema de la inseguridad, sin resolverlo».

Watson definió al proyecto como «un sueño cumplido», que permite resolver la situación de hacinamiento en el complejo penitenciario más grande de la provincia, donde se alojaban 7200 detenidos en condiciones de hacinamiento, lo que también saturaba la atención en el hospital público Mi Pueblo, «que se veía saturado por la concurrencia de los detenidos». En ese sentido, recordó que el pasado 7 de agosto se inauguraron otros tres pabellones con 144 nuevas plazas, un SUM para visitas y una escuela taller, apuntando a la reinserción social. Watson afirmó que al gobierno previo de Cambiemos, de Mauricio Macri a nivel nacional y de María Eugenia Vidal en la provincia, el tema «no le interesaba y no se dedicaba». En contraste, destacó a las actuales gestiones de Nación y Provincia por su «preocupación por la gente, por lo más necesitados». «La gente está feliz porque ve un Estado presente, que está al lado de ellos en los peores momentos», insistió, en relación con la gestión oficial de la epidemia de coronavirus.

Kicillof, en modo campaña, criticó a Vidal por haber «repartido sobres» durante su gestión

Alak pidió reconocer el esfuerzo oficial para que la provincia de Buenos Aires «de una vez por todas revierta su déficit de infraestructura penitenciaria casi crónico que viene arrastrando desde hace décadas». En ese sentido, recordó que Naciones Unidas viene condenanco casi anualmente al país por la sobrepoblación carcelaria en provincia». El funcionario sostuvo que es un tema que «siempre se ocultó y nunca hubo una solución de fondo, porque siempre faltó decisión política para reconocer el problema y una política criminal, que tiene que ser una política pública de máxima jerarquía por el problema que respresenta la inseguridad».

Katopidis, por su parte, planteó el reconocimiento a la Provincia por transmmitir desde el primer día una clara señal respecto de los cambios estructurales que se busca llevar adelante en Buenos Aires.
Luego señaló: «Los que estamos acá sabemos que había temas que no daban para más y por eso también tenemos que mirar críticamente en el peronismo por los temas que estiramos pero que había que empezar a transformarse de raíz, con decisión política». Continuando con los cuestionamientos a la gestión anterior, sostuvo que a Kicillof los desafíos bonaerenses «no le generan inquietud, como a los que lo precedieron, el Gobernador no quiere dividir la provincia, no está preocupado porque crea que los bonaerenses no lo interpretan y tiene claro que está tomando las decisiones que hay que tomar». Y agregó: «Y las toma en medio de tanto ruido, en un clima en el que la oposición todos los días alienta el odio y la angustia, boicoteando cada medida que se tomó desde que empezó la crisis más importante en la historia del país y del mundo».

 

 

 

 

Scroll al inicio