La CGT mira 2023 con armado electoral y pedidos de fondos

Durante los últimos meses, la CGT se encargó de planificar el 2023, con dos premisas fundamentales: acelerar su armado electoral, para obtener lugares en las listas del Frente de Todos. Y suman reclamos al Gobierno de fondos para sus complicadas obras sociales, jaqueadas por la inflación y los costos de tratamientos de alta complejidad que requieren sus afiliados.

Hoy, la principal central obrera, con gordos e independientes a la cabeza, se siente marginada de la coalición oficial y buscará por sus medios lograr mayor espacio en las distintas nóminas. Para lograr dicho objetivo, ya conversa con gobernadores del PJ y dirigentes de movimientos sociales afines al Gobierno. Y, por lo bajo, a este medio reconocen que las fichas están puestas en Sergio Massa.

Con Cristina fuera de juego, como anunció la semana pasada, y con un Alberto Fernández herido (desde uno de los gremios más importantes del país plantearon que nunca quiso construir poder y «así le fue»), desde Azopardo ven que el candidato del FdT debería ser el referente del Frente Renovador, siempre y cuando ordene la macro economía y logre domar la suba de precios.

Si esas condiciones se cumplen, el ex diputado será presidenciable y contará con la bendición de los grandes popes del sindicalismo. Caso contrario, habrá que busca un postulante que, desde la visión que poseen, debe salir de los gobernadores del PJ, aquellos con experiencia en gestión. Entre los mandatarios, como Juan Schiaretti y Sergio Uñac, y el gremialismo de peso hay diálogo fluido y ambas partes buscan cómo confluir pensando en el año electoral. «Hay que salir de la grieta», evalúan los protagonistas de cara al futuro.

La CGT a favor del intercambio Argentina – USA

El Evita tampoco esquiva contactos con la CGT. Pese a que su vínculo con el kirchnerismo creció en las últimas semanas, también creen necesario salir de la polarización que ofrece Cristina Kirchner. Y citan números de pobreza e indigencia para sostener que la búsqueda de consensos es fundamental.

Por otro lado, la central obrera clama por presupuesto que permita la cobertura de salud de sus obras sociales. Precisamente, la idea que tienen los dirigentes gremiales es generar una cobertura de tratamientos con recursos oficiales y, a su vez, una medida que garantice que 148 mil millones de pesos que el Gobierno estableció en el Presupuesto para gastos de salud terminen en las arcas sindicales. «Hay optimismo, las charlas están abiertas», resaltan desde los despachos de la calle Azopardo.

 

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