El Parlamento de la Ciudad de Buenos Aires aprobó, con aval de casi todos los espacios, la iniciativa que impulsó el Ejecutivo local para la compra de vacunas contra el coronavirus. «Este proyecto de ley va permitir que la Ciudad pueda conseguir las dosis para evitar la enfermedad y la muerte que nos acecha hace un año y medio», expresó la miembro informante del bloque oficialista, Ana María Bou Pérez.
En los artículos de la propuesta, sancionada por 53 votos positivos y 4 abstenciones (FIT y AyL), se establecen los actos y documentos preparatorios para la adquisición de las dosis, las cláusulas de confidencialidad, condiciones de indemnidad patrimonial respecto de indemnizaciones y reclamaciones pecuniarias; la jurisdicción de tribunales arbitrales y judiciales y demás cláusulas acordes al mercado internacional de la inoculación contra el virus.
A su vez, plantea que «a fin de velar por la transparencia de los actos de gobierno, la creación de una Comisión Especial en la Legislatura para el seguimiento de los acuerdos aprobados y ante la cual el Ejecutivo deberá informar cada dos meses sobre las adquisiciones realizadas y la distribución territorial de las vacunas.
Para Eugenio Casielles (Consenso Federal), «como vimos repetidas veces, en la Ciudad las respuestas llegan tarde. Desde la compra de barbijos hasta la asistencia a los comercios que cierran. Hace 3 meses que solicitamos al Gobierno de CABA que inicie las negociaciones necesarias para comprar las vacunas de los porteños, pero el Ministro de Salud dijo que era inviable porque las vacunas llegarían demasiado tarde. Ahora recién estamos votando este marco regulatorio cuando el Gobierno de la Ciudad siempre pudo comprar vacunas».
«El tiempo que perdimos es irrecuperable. No haberlo hecho antes es una falta gravísima tanto de funcionarios de la Ciudad como de la Nación, por no haber aclarado esa posibilidad de entrada. Cada vacuna que se aplica es un local que no cierra, una familia que puede volver a reunirse y una vida que se salva», aseveró.
Myriam Bregman (FIT) reclamó que se liberen las patentes, que las vacunas «deberían ser un bien común para toda la humanidad» y mostró cuestionamientos: “Esta ley es la primera en incluir la ‘cláusula Pfizer’: inmunidad total aún en casos de fraude o negligencia del laboratorio, y confidencialidad absoluta, también de las tratativas previas”.
Larreta modificó su propio proyecto de ley para comprar vacunas y eliminó las cláusulas que molestaban a Pfizer. Cómo si ya no tuviesen impunidad, hoy los laboratorios lograron un poco más.
— Myriam Bregman (@myriambregman) June 3, 2021
Y agregó: «Mientras que miembros de JxC piden explicaciones por televisión, cuando traen un proyecto quieren que los actos previos sean ocultos, privados, que estén dentro del combo de cláusulas de confidencialidad».
Larreta anunció la apertura de la inscripción en CABA para vacunar a personas entre 50 y 59 años
“Tenemos que pensar en todo lo que ocurrió durante un año y medio, porque esto es lo que motivó que se llegue a esta ley. La situación de la vacunación es del 22% en la primera dosis y casi el 6% en la segunda, es realmente dramático”, indicó Sergio Abrevaya (GEN) al momento de su exposición.
Mientras que María Rosa Muiños (Frente de Todos) pidió que los informes de la comisión especial se realicen cada 30 días en vez de 60. La solicitud fue aceptada por los integrantes de Vamos Juntos.