Miles de personas marcharon a la Plaza de Mayo en repudio al fallo de Claudio Bonadio, y en defensa del estado de derecho. El pedido de cesar con “la persecución política a opositores” logró unir a vertientes diferentes como Madre y Abuelas de Plaza de Mayo, sindicatos, organismos de Derechos Humanos, el kirchnerismo y la izquierda.
Además, estuvieron presentes columnas de las dos CTA, de ATE, de la CTE, PTS, MAS, MST, Partico Comunista, La Cámpora, Peronismo Militante y la Tupac Amaru, en un crisol que no se veía confluir hace mucho tiempo en una manifestación.
Uno de los dirigentes presentes, el diputado por Unidad Ciudadana Leopoldo Moreau consideró que el juez es un “sin vergüenza». «Hay un sistema mafioso de extorsiones múltiples y el Gobierno es el que mueve todas estas piezas. Por eso tienen una llamada mesa judicial conformada por Garavano, Angelici y Marcos Peña que se reúne cada 15 días para saber a qué juez se le puede cortar la cabeza», remarcó el radical.
Por su parte, Fernando Espinoza sostuvo que «parecería que estamos viviendo en una Argentina de locos. Esto es algo que nunca pasó en el país. Después de casi dos años de tener una causa como esta, a tres días de que Cristina asuma como senadora, un juez le dicta la prisión preventiva y el pedido de desafuero. Esto no tiene razón de ser, quieren tapar el sol con las manos y cambiar la agenda del argentino de a pie».