Con el objetivo de «defender el interés de los pequeños productores» en el marco del Plan Estratégico 2013-2018 para la Yerba Mate Argentina, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), dispuso que, a partir del 1° de enero de 2022, cada productor yerbatero podrá incorporar solo cinco hectáreas por año de nuevos cultivos.
Para las autoridades del INYM, que preside Juan José Szychowski, las medidas tienen como objetivo «hacer realidad una actividad yerbatera con la mayor cantidad de actores, competitiva, socialmente responsable, equitativa y ambientalmente sustentable, que ofrezca al mundo productos naturales, genuinos y de calidad, por lo que se propone una medida encaminada hacia ese objetivo».
La resolución, publicada en el Boletín Oficial el 22 de junio, establece además la autorización de implantar anualmente hasta el 2% de la superficie declarada ante el INYM, mientras que se podrá reponer las plantas secas dentro de un lote también declarado sin alterar la densidad original de la plantación.
Por su parte, de acuerdo con el texto oficial, las plantaciones nuevas y los replantes podrán ser realizados por el productor inscripto, no pudiendo ceder o transferir la autorización de plantación otorgada por ese organismo bajo ninguna causa o modalidad.
Asimismo, el organismo advirtió que aquellos operadores anotados en la categoría Productores que efectuaren plantaciones de yerba mate sin autorización, serán sancionados con una multa equivalente a 5 mil kilogramos de yerba mate canchada.
La medida recibió el apoyo de productores yerbateros de Misiones, que incluso se movilizaron a la sede del INYM para celebrar la resolución a sabiendas de los rumores acerca de inversores extranjeros que tenían la intención de plantar 10 mil hectáreas de yerba, en tres años. «Esta medida llegó justo a tiempo, ya que el problema que se nos podría haber generado si estos plantadores cumplían con su objetivo sería enorme», consideró Cristian Klingbeil, secretario de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).
El apoyo no fue solo de los productores locales, sino también de la gobernación que encabeza Oscar Herrera Ahuad: «El gobierno misionero tomó una postura de fuerte apoyo a la medida adoptada por el INYM, entendemos que es una resolución en defensa del pequeño y mediano productor», dijo el ministro del Agro y la Producción, Sebastián Oriozabala.
Sin embargo, no todas son adhesiones: el gobernador de Corrientes, el radical Gustavo Valdés, se metió en la pelea y anunció que su gobierno irá a la justicia ordinaria en contra de la resolución. Incluso tras la aprobación de la norma, Valdés le pidió la renuncia al representante de Corrientes en el INYM, Esteban Friedlmeier. En su reemplazo el mandatario provincial nombró al ministro de Producción, Claudio Anselmo, quien además es exgerente del establecimiento yerbatero correntino Las Marías.
En la primera reunión de la INYM con Anselmo como representante de Corrientes, (ex gerente del establecimiento yerbatero correntino Las Marías) presentó un recurso administrativo en rechazo de la resolución 170 “en defensa de los intereses de la provincia”.
El segundo paso será elevar una nota a la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación, que depende del ministerio que conduce Luis Basterra, para informar y fundamentar la posición de Corrientes expuesta ante el Instituto y, de no obtener respuesta positiva, Corrientes irá a la justicia ordinaria.
«Se realizó la reserva judicial en caso de que el directorio del INYM no considere este recurso o lo rechace, nosotros vamos a recurrir a la justicia», anticipo Anselmo a medios radiales correntinos.