Tras el portazo que pegó Pablo Moyano de la secretaría general, con fuertes disidencias sobre el rol de la central frente al Gobierno nacional, la CGT se encamina a una reestructuración pero manteniendo el perfil dialoguista con la Casa Rosada.
Tal como establecieron fuentes gremiales, Héctor Daer logró reunir el quórum necesario en la Confederación Argentina de Trabajadores del Estado (CATT) para definir una fecha de convocatoria al Comité Central Confederal, cuerpo habilitado para llamar a un Congreso Extraordinario para renovar las autoridades de la central obrera.
Sindicatos afines a Daer, todos de gran sintonía con la administración Macri, denominados «los gordos», piensan consagrar al referente de los Trabajadores de la Sanidad Argentina como líder de la CGT. Una candidatura que está en tela de juicio por los «independientes» y los gremios de transporte, que ven a Daer desgastado, cuya figura genera el rechazo de gran parte del movimiento obrero.
Por eso, en los últimos días cobra valor Jorge Sasía, secretario de UTA, quien podría armar una lista propia para competir por la presidencia de la central obrera. Con el objetivo de evitar una interna feroz, hay quienes piden estirar los tiempos y esperar las definiciones que surjan de la cumbre sindical impulsada por los gremios energéticos para el 17 de abril, en el Sindicato de Petroleros Privados, donde habrá representaciones de todos los rincones.