La Conmebol y su indefinición, las idas y vueltas que mostró el Gobierno preso de su interna, la situación social de Colombia y la segunda ola del Coronavirus obligaron a que la Copa América no se lleve a cabo en la Argentina y el país cafetero sino en Brasil, con muchísimas complicaciones a cuestas. Un torneo errante antes del inicio, que tuvo muchos ribetes particulares para enseñar.
En mayo, con Colombia jaqueada por los fuertes reclamos populares en las calles, la Argentina comenzó a preparar sus estadios para albergar el certamen continental y se multiplicaron los contactos entre el Gobierno y la casa madre del fútbol sudamericano.
A esa altura, la pandemia producía contagios récords y la Casa Rosada imponía restricciones a la circulación pero Alberto Fernández, Santiago Cafiero y Matías Lammens se mostraban optimistas y confiaban en la realización del torneo en suelo argentino. Incluso, lograron avanzar en los protocolos sanitarios en una reunión con Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol.
De hecho Cafiero, el 27 de mayo, sostuvo públicamente que «la Argentina tiene un compromiso para organizar parte de la Copa América, el año pasado se postergó y este año había que hacerla. Lo que planteamos fueron protocolos muy estrictos, de alta y permanente fiscalización».
Incluso deslizó que los protocolos del país superaban los de la Eurocopa: «Se sorprendieron bastante respecto a las exigencias e incluso nos hicieron comentarios de que ni siquiera en la Eurocopa» se cumple todo eso, dijo Cafiero sobre el encuentro con los dirigentes de la entidad de Domínguez.
Pero desde el Instituto Patria comenzaron a dar señales de que el campeonato era inviable por la situación epidemiológica. Daniel Gollan, ministro de Salud bonaerense, se alineó. Y a 12 días del comienzo, dando una muestra más de la interna que atraviesa el Frente de Todos, fue un dirigente que responde a Cristina Kirchner, el ministro del Interior Wado de Pedro, quien señaló que era «muy difícil» que la Copa América se lleve a cabo. Minutos después, la Conmebol emitió un twitt informando el cambio de sede.
Ante IP, dirigentes de la AFA integrantes del Comité Ejecutivo reconocieron que «era muy difícil» que el torneo se lleve a cabo en estas condiciones. «Constituía un mensaje difícil en este momento para la sociedad», indicaron. En esta línea, en diálogo con este periodista, el infectólogo del hospital Santojanni Pablo Scapellato indicó sobre este tema «que no son convenientes los dobles mensajes en estas circunstancias, yo siempre prefiero ejemplos, uno se nutre de esos ejemplos para llevar a cabo. Y lo digo como ciudadano».
La oposición más beligerante también jugó su carta. Mauricio Macri fue de los primeros que criticó al Gobierno por “incoherente” por querer organizar el torneo continental en medio de las restricciones por la pandemia del coronavirus. Lo que provocó un cruce con Gonzalo «Pejerrey» Bellloso, Secretario General Adjunto de Fútbol y Director de Desarrollo: «Preside la Fundac de la @FIFAcom y boicotea la org. de @CopaAmerica solo por hacer daño a sus rivales políticos. Desconocer que el fútbol se ha jugado y se juega con porcentajes bajísimos de contagios, con extremas medidas de salud y vacunados, además de ignorante, es malicioso».
Preside la Fundac de la @FIFAcom y boicotea la org. de @CopaAmerica solo por hacer daño a sus rivales políticos. Desconocer que el fútbol se ha jugado y se juega con porcentajes bajísimos de contagios, con extremas medidas de salud y vacunados, además de ignorante, es malicioso.
— Gonzalo Belloso (@GonzaloBelloso7) May 30, 2021
Y siguió el diputado Waldo Wolff (JxC), quien consideró que “es un extravío y una falta de respeto perfile sacrificio al ciudadano que estudia y trabaja y hacer un campeonato de fútbol, donde se le permite el ingreso a cientos de personas que no van a hacer los sacrificios que estamos haciendo en el país. Es una cuestión moral y una falta de respeto”.
“También consideramos preocupante en medio de semejante crisis y con un gobierno que debería estar solamente abocado a traer vacunas al país, que ocupe tiempo de su agenda en reuniones por una copa internacional de fútbol. El Gobierno debe ser claro en su mensaje y en su lucha contra la pandemia. Si los chicos no van al colegio, menos se puede organizar una copa de fútbol”, apuntó otra de las diputadas de JxC, Josefina Mendoza, y agregó: “Vemos cada vez más circo y menos pan, lamentablemente”.
La oposición presiona a Alberto para que suspenda la Copa América
La Conmebol, finalmente, con malestar hacia la Casa Rosada, se movió con celeridad y tomó a Brasil como sede, sin importar la compleja situación sanitaria por el Coronavirus. “Sabemos que vamos a perder dinero desde el momento en que hay una pandemia, pero queremos que se juegue y que los equipos lleguen con rodaje y con competencia al Mundial de Qatar”, explicaron desde la entidad sobre la decisión de jugar si o si. También las federaciones más pequeñas del continente jugaron su rol: Venezuela, Bolivia y Ecuador necesitaban imperiosamente los 4 millones de dólares que van a recaudar por participar para subsistir en estas condiciones.
No obstante, la Copa aparece nuevamente cruzada por la determinación de importantes sponsors de bajarse a último momento. La compañía inglesa Diageo, dueña de marcas de bebidas alcohólicas como Johnnie Walker, Tanqueray o Smirnoff, confirmó que retirará sus marcas del torneo “en vista de la situación de salud actual en Brasil y con respecto al momento de la pandemia Covid-19”.
La empresa se suma a Mastercard y a la cervecera brasileña Ambev, que tomaron la misma decisión por la alta incidencia de coronavirus en el país sudamericano. El emisor de tarjetas de crédito informó en un comunicado que, “tras un análisis criterioso”, decidió no activar su patrocinio de la Copa América 2021 en Brasil, retirando su logotipo del torneo continental.
La televisación de los encuentros es otro eje de polémica ya que la Conmebol determinó que DirecTV transmita en vivo todos los encuentros. Un mala noticia para los fanáticos del fútbol ya que, de acuerdo a estadísticas oficiales, solo el 30 por ciento del público deportivo tiene acceso a la mencionada señal de cable.
El resto de los partidos que no tienen exclusividad y los de la Selección Argentina serán transmitidos como siempre, tanto TV Pública como TyC Sports.
Para colmo, los positivos de Covid acechan a los planteles, lo que llevó a la propia Conmebol a cambiar su propia reglamentación a horas del pitido inicial: no habrá limitaciones para sustituir jugadores atacados por el virus. «Art. 30.1. Antes de que inicie la competición o durante el transcurso de la misma, atendiendo a la situación de pandemia en la cual se desarrolla el torneo, se podrá permitir la sustitución de jugadores (sin limitaciones), incluidos en la Lista Definitiva de Jugadores, cuya prueba PCR realizada por la Conmebol arrojara un resultado positivo de Covid-19 y/o los que sean considerados como ‘contacto estrecho’ conforme a la legislación local y que como consecuencia de ello deban ser aislados», manifiesta la normativa.